Venga, a cambiar el humor, que no es bueno siempre andar de malas

Venga, a cambiar el humor, que no es bueno siempre andar de malas

Cambiar el humor

Si hay algo que siempre veo en mucha gente, en especial a las mujeres, es que se les cambia el humor fácilmente. Por un momento, están activas, por otros se desploman. Ríen, y por momentos lloran. Se deprimen ante un fracaso, que en realidad, no es fracaso sino una lección mal aprendida y así la lista sigue. Cambiar el humor, en vez de pensar, analizar y luego solucionar como corresponde cada cosa o ver la raíz de por qué están con cambios de humor, no, se ahogan en un vaso de agua.

Dependencia emocional

Entiendo que muchas mujeres, dependen emocionalmente de personas o cosas. Un ejemplo claro de una mujer que pasó por mi consulta y cuando le pregunté: – ¿A qué se debe tu cambio de humor constante? – Entonces, me respondió. – Antes tenía a mi padre, que siempre me apoyaba en todo y me hacía ver las soluciones de las que yo no veía.

Cuando mi padre falleció, me aferré a mi esposo, porque cogí una depresión aguda, y mi humor no era constante, que hasta estaba enfadada con el mundo, porque me quitó la persona en la cual yo confiaba. Pues era mi compinche, mi todo.

Pero un día, me dijo mi cónyuge: – Vete haciendo a la idea que no somos eternos en esta fase de vida, por lo que debes aprender a solucionar y a cambiar de humor. No puedes venirte abajo, cuando no sabes cómo resolver algo -.

Y tenía razón el esposo de la protagonista de esta corta historia. Pues, cuando nos vemos desbordadas, el humor se nos cambia de tal modo, que podemos llegar a contestar mal, sentirnos que no nos sale nada bien o que no nos aman, o comprenden.

Problemas de salud

También, por salud cambiamos el humor, como cuando nos viene la regla, si estamos embarazadas o alguna dolencia crónica como una diabetes.

Esto es muy cotidiano, ver a una persona que cambia el humor.

Tenemos responsabilidades

Pero hay algo que no se tiene en cuenta a la hora de cambiar de humor, y es que tenemos responsabilidades cotidianas, como: atender la casa, el esposo, los hijos, el trabajo o el estudio.

Aparcar el mal humor

Pues, debemos aparcar el mal humor, a esbozar nuestra mejor sonrisa, aguantando a jefes o compañeros que pueden hacernos la vida imposible o profesores que cargan sus malestares y se desquitan con el primero que pase por enfrente de su ser.

Un lema

Un lema que deberías tener siempre a mano, es: respirar profundamente, cambiar el chip y auto-decirse: – Tu puedes, no dejes que te quiten esa energía que viene con tu esencia desde que naciste -.

A veces, es bueno desconectar con lo que nos está dañando.

Tips a tener en cuenta

Te quiero dar unos tips, que casi siempre sugiero a la persona que recurre a mi, para cambiar el humor:

  • Llamar a una amiga/o. No envíes mensajes por móvil. Llámale y conversa, pues nuestro cerebro hace un click cuando hacemos esa acción. Trata de obviar problemas o si quisieras contarle algo que te preocupe, que vean en conjunto una solución a lo que te aqueja.
  • Es importante que lleves un diario cotidiano o semanal, esbozando y manifestando lo que sientes. Eso si, ten la paciencia de que si escribís algo negativo, luego esté la solución, porque si no tiene solución, entonces no es un problema, porque todo está en tu mente. Yo siempre prefiero que alimentes lo positivo y cuentes que has aprendido o qué fue lo más bonito que viviste en ese día.
  • Otra de las cosas que relajan cuando estás de mal humor, es el practicar un deporte o ir a un gimnasio a practicar cualquier disciplina. Si no podes ir a un club o gimnasio, puedes salir a caminar o correr, eso ayuda mucho a que tus ideas se ordenen mientras te pones los cascos y escuchas música que te agrade.
  • Puedes escuchar música para relajarte mientras estás en el sofá o en la cama. No obstante, si prefieres bailar, y darle alegría a la Macarena, es lo más. Siempre se dice que la música amansa a las fieras según el dicho popular y es verdad.
  • Una de las cosas que puedes hacer si te gusta leer, es buscar un libro de meditación o autoayuda. Pero si prefieres un libro de citas positivas para practicar en los momentos de ansiedad en el cambio de humor, eso te ayudará a tranquilizarte.
  • Otra disciplina que puedes practicar, es la meditación y/o yoga o practicar mindfulness con música de fondo y velas aromáticas e incienso en un sitio de naturaleza o en una habitación de tu casa donde se respire paz, tranquilidad
  • Hablar con Nuestro Padre o como quieras llamarle, al Universo, con tu Ángel de la Guarda, arcángeles, guías, es cuando tu alma habla de lo que siente. Y hay que dejar que hable porque es tu esencia la que necesitas tranquilizar y conectar con todo lo bueno que has apartado por un momento.
  • Mirar algo divertido por televisión o ir al cine, y ver comedias graciosas, ayuda a que practiques la risoterapia.
  • Ir a almorzar o cenar con amigos o con tu pareja, es bueno no solo para sociabilizar, es el momento divertido que todas necesitamos compartir.

Conclusión

Ojo, con esto no quiero decir, que todos los días brinques como un canguro para sentirte bien y cambiar tu sentido del humor. A veces, que tengamos un día de mal humor, no pasa nada. Lo importante es no hacerlo crónico.

Ahora dime, ¿eres de esas personas que siempre está de mal humor, mala leche en que todo te cae fatal, en vez de mirar las cosas buenas de la vida? Cuéntame, ¿Qué haces para cambiar el mal humor?

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