Si te quedas en el mismo sitio en la madurez, lo lamentarás

Si te quedas en el mismo sitio en la madurez, lo lamentarás

Para alcanzar lo que quieres en la madurez, debes invertir mucho tiempo y energía, pero la mayor satisfacción es saber que lo diste todo por tus sueños.

Quizás, alguna vez has creído que lograr tus sueños en la madurez, es inalcanzable. Y es que pensar en lo que deseamos, imaginarnos una vida magnífica y haciendo lo que amamos, no cuesta nada. En cambio, para que los sueños se hagan realidad, es necesario trabajar por y para ellos, pero, sobre todo, significa que lo habrás hecho por y para ti.

Son tantas las excusas para lograr los sueños, que nos limitamos por determinada edad. Si pasas la barra de los 50 años y más, es como que ya eres demasiado madura para lograr algo.

No obstante, lograr tus sueños, no es imposible; solo se debe pagar el precio del esfuerzo, el trabajo y la dedicación. Pues si tú no mueves una pieza para acercarte a tus objetivos, nadie más lo hará por ti.

Y esto, aunque algunos lo consideren individualista o egoísta, realmente se traduce en 3 cosas: tú eres dueño de tu vida, eres protagonista de tu historia y serás el líder de ese proyecto que te llevará a alcanzar lo que sueñas.

El primer paso para lograr tus sueños

Para lograr tus propios sueños, lo primero que debes hacer, es reflexionar sobre lo que estás haciendo para alcanzarlos. En ocasiones, elegimos un trabajo que solo nos lleva a la monotonía, y no nos permite pensar más allá de la rutina. Este tipo de quehaceres, llegan a nuestra vida como la opción segura que tuvimos alguna vez y que no soltamos desde entonces.

No hay algo más aburrido y gris, que levantarnos de la cama sabiendo que vamos a trabajar en algo que no nos mueve ni una fibra. Dedicarse a algo que nos desagrada, resulta una pérdida de tiempo si ya invertiste suficientes momentos de tu vida, y sobre todo energías.

Está claro, que en todas estas experiencias aprendemos algo importante y obtenemos herramientas. Pero si alcanzaste un punto en el que ya recibiste todo el aprendizaje que necesitabas y que no te ha aportado nada nuevo, entonces es momento de partir.

No se trata de tomar tus cosas y huir sin saber hacia dónde vas. Tómate el tiempo de pensar qué puedes hacer y cómo sostenerte para estar en una parada más cerca de ese lugar con el que tanto has soñado para ti.

Cuando escoges un proyecto, te estás eligiendo a ti

Al perseguir tus sueños, obtienes la garantía de que serás más feliz con lo que haces. Si bien, esto puede significar que recibas menos dinero, la mejor ganancia es la satisfacción. Además, verás resultados formidables años después, cuando tu proyecto comience a dar sus mejores frutos.

Eso sí, presta atención a lo que estás haciendo y pregúntate si lo haces por pasión o por dinero. Y, es que hay una delgada línea entre obtener dinero haciendo lo que amas y poner el dinero por encima de lo que amas. Esto último, probablemente nos lleve a un camino de desventura y miseria emocional, incluso si llegas a conseguir los bienes más lujosos.

Elígete a ti misma, por encima de todo. Opta, por lo que te gusta hacer y te encontrarás en un proceso dichoso. En este, seguramente, tus energías rendirán más, serás más ágil y tendrás mayor entusiasmo hasta en los casos, en los que debas hacer lo que menos te gusta. Todo esto, porque reconocerás y conectarás con las razones por las que te estás dedicando a ello.

Los obstáculos, se verán de menor tamaño, tendrás espacio para apostar por la creatividad y solucionar los problemas sin que representen un gran peso. Solo cuando te encuentres en medio de estas situaciones sabrás que la aventura es la vida misma. La aventura, no será aquello que se encuentra al final del camino, bajo la lógica de trabajar primero para vivir y disfrutar después.

¿Cómo alcanzar lo que sueñas?

Para lograr tus sueños, en la madurez, además de tener las ganas de actuar, es necesario seguir algunos pasos esenciales que te permitirán crear una base sólida. Así podrás alcanzar lo que quieres:

  • Mientras tienes el trabajo estable, trata de ahorrar todo lo que puedas. De esta manera, podrás contar con un sustento al recorrer el camino hacia tu sueño, así como también tendrás una cuota inicial para invertir en el proyecto.
  • Plantéate cuál es el tiempo que necesitarás para que tu sueño se consolide, aunque eso represente solo el comienzo de un largo o corto camino. A veces, 6 meses bastan para aventurarse, mientras que en casos más complejos se puede necesitar más de un año.
  • Cuando sientas que tu sueño está en marcha, y que los primeros pasos han dado buenos resultados, aventúrate con todo. La seguridad para hacerlo la encontrarás en las primeras reacciones. En ese momento, sabrás que puedes dejar el trabajo seguro y estable por aquello que tanto anhelas.

Estas, apenas son las bases iniciales para abordar un vuelo hacia la felicidad, la satisfacción personal y una vida soñada, aunque eso a veces, signifique que los resultados no fueron lo esperado. ¿Vale más intentar que quedarse de brazos cruzados? ¡La vida está preparada para sorprenderte! No podes decir: » no tengo edad para soñar». ¿Quién te dijo que es imposible soñar? En mis talleres, siempre insisto a las personas maduras a replantearse su vida.

¿Seguís pensando que es mejor cuidar nietos? ¿tejer y mirar televisión? ¿Crees que tu vida se acabó? No, no se acabó, siempre tienes miles de oportunidades hasta que debas trascender. No sigas perdiendo el tiempo. Piensa en positivo y hazme el favor, de no volver a decir que eres ya mayor para hacer ciertas cosas. Mientras respires, estás viva

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