Secretos de cómo subirte el ánimo cuando estás pasando un mal día

Secretos de cómo subirte el ánimo cuando estás pasando un mal día

Me quiero quedar en la cama, tengo un mal día

Por muy positivas y optimistas que seamos, la verdad es que hay día,s en que te desearías quedarte en la cama y taparte la cabeza con las sábanas y mantas.

No todo el mundo puede hacer esto, porque las responsabilidades requieren de nuestro tiempo y atención. Y hemos de hacerle frente a la jornada como sea, si o si. A ti, ¿te ha pasado?

Si hasta es posible que te tomes el día libre, porque lo necesitas para ti, y a veces lo de acurrucarse con un buen libro, o escuchar canciones relajante te hará desconectar del mundo exterior, y es lo mejor que podemos hacer, ante un día de bajón anímico.

Subir el ánimo

Pero, cuando no tienes esta opción, hay otras cosas que puedes hacer para subirte el ánimo, aunque sea solo un poquito.

Entiendo que tenemos problemas que nos llevan a un estrés galopante, y entonces esas encrucijadas que aparecen de pronto, necesitas sacudirlas de tu mente.

Porque convengamos, que nosotras creamos un mundo, que puede ser solucionable en un pliz plas. Pero, nuestra mente, está tan ocupada con lo que hemos creado, o bien se nos presentó, un problema como aprendizaje y no vemos la solución más allá de nuestras narices.

La mente es muy poderosa

Muchas veces pienso, que la mente es tan poderosa, que nos manipula a su antojo y nosotras, somos las que caemos en sus redes. En vez, de decir: –Bien, es hora de plantarte cara -.

Ahora bien te voy a nombrar ciertos tips, que te ayudarán a pasar mejor el día para que no pienses tanto y darle una vuelta de tuerca a tu mente.

1. Llama por teléfono a tu mejor amiga/o

Nada de enviar un mensaje de texto o WhatsApp, sé más práctica y llámala por teléfono a tu amiga, contándole lo que te pasa. A veces, compartir un problema o una frustración con otra persona de tu confianza, es suficiente para relativizarlo. A mi, me ayuda mucho, pues escuchando la visión de una tercera persona, hace que veas mejor, que no es tanto drama como tu lo pintas.

2. Escribe de lo que te pasa en tu diario íntimo

Aunque estés en tu lugar de trabajo, siempre puedes apartar diez minutos para desahogarte en un diario íntimo, que llevarás contigo en tu cartera. Pues, luego al leerla, es como que se te aclaran las ideas y hasta verás la solución al problema o al sentimiento que sientes en ese momento.

Yo, soy de esas personas que apunta todo, en una agenda, cuaderno (libreta) o en mi diario íntimo, día a día, semanalmente y mensualmente. Me gusta saber que esos sentimientos y emociones que he sentido, fueron solucionados o quizás es en lo que tengo trabajar más para evolucionar.

Te sugiero escribir a mano, en un cuaderno (libreta), o bien en la computadora, quizás en un fichero protegido por una contraseña para que solo tu puedas leerlo y nadie más.

3. Haz ejercicios, muévete

El movimiento físico del cuerpo, es un excelente remedio para cuando tienes un día malo, en el que las cosas no parecen ir como tú quisieras, es un salvataje para relajarte.

Aunque, el problema no haya desaparecido, las endorfinas te ayudan a ver todo de forma más positiva. Hay muchas maneras de hacer ejercicios en casa, por ejemplo: en la televisión, hay programas diversos de gimnasia, yoga, zumba, baile, etc. o si prefieres mirar en Canal Youtube, tenes miles de vídeos que podrás elegir a tu gusto.

A mi me encanta el zumba o sino pongo música y empiezo a mover el cuerpo y hasta la tarareo si me acuerdo la letra, por lo que en una hora, me despeja la mente y eso me hace feliz.

4. Escucha música que te inspire

«La música amansa las fieras» dice el refrán, pues no solo pongo la música para bailar o tararearla. Igualmente, todas nosotras, tenemos una o más canciones que, cuando las escuchamos, nos hacen sentir triunfantes o nos dan ese ánimo que necesitamos, es como una inyección de positivismo.

Hoy en día, es muy normal ver a alguien con sus audífonos escuchando música mientras está tirada en el pasto con los ojos cerrados o en el sofá de la casa donde te puedes sentir super bien, también si trabajas, caminas, corres, haciendo ejercicio por el río, mar, plaza o parque.

Quizás también, mientras hace cualquier otra actividad que no requiere tanta atención. Te sugiero practicarla eso de escuchar música relajante, ayuda a tu mente a visualizar mejor el día que estás llevando.

5. Ten siempre a mano, un libro inspirador

Ya sea el libro en papel o en versión digital, porque leer un extracto de un libro que te inspire, te ayudará a subir la moral, si estás en un día bajo.

Cuando nos enfrentamos a algún reto, o simplemente nos sentimos hastiadas, a veces ayuda leer a nuestro autor favorito o bien un libro de frases positivas. ¿Qué te parece esta opción?

6. Medita u ora

Esto, lo puedes hacer en silencio, y nadie tiene por qué saber lo que estás haciendo, estés donde estés. Yo muchas veces, estoy sentada en una plaza, en un banco del ayuntamiento o en casa y me gusta orar por todas las personas, pues es una forma de pedir para que venga en camino y agradecer siempre por cada bendición recibida cada día.

Meditar después de haber leído un libro, frase o escuchar música mientras visualizo, es una gran forma de despejar mi mente y ver que lo que mi mente creó, no es un drama, porque solo es un aprendizaje para evolucionar.

El caso, es sentir que te conectas con tu espiritualidad para sentirte menos sola y desamparada. Esto es un gran ejercicio y te lo recomiendo.

Ahora, dime, ¿eres de las que medita u ora para ti misma y para todas las personas?

7. Mira un video gracioso

El motivo por el cual los videos chistosos tienen tanto éxito, es porque ayudan a subir el ánimo.

La risa, es realmente la mejor terapia y remedio del ser humano, y puedes verlos desde la computadora (ordenador), tu teléfono, cine o bien en la televisión de tu casa tranquilamente, tomándote un agua mineral y comiendo lo que más te guste.

Conclusión

Por supuesto, que tampoco pasa nada por estar triste o de mal humor un día. No vayas a pensar que esto debería obviarse siempre. Pasa que cuando encontramos piedras en el camino, debemos ver qué actitud tomamos frente a ella.

También, puedes simplemente aceptar que no todos los días es posible estar al cien por ciento, y que no pasa nada por ello, eh?.

Al fin y al cabo, solo conociendo los malos momentos, es cuando ¡podemos reconocer los buenos! ¿A que sí?

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