¿Quieres practicar el Ho’oponopono pero no sabes cómo hacer?

¿Quieres practicar el Ho’oponopono pero no sabes cómo hacer?
Esta técnica, es una buena forma para recuperar la paz interior. Desde que aprendí sobre el Hooponopono que es una técnica milenaria de origen hawaiano, basado y enfocado en el proceso de reconocimiento, arrepentimiento y perdón, permitiendo realizar una limpieza de sentimientos y pensamientos negativos en la mente de las personas, para luego así bloquearlos y corregirlos.

¿Qué sana el Ho’ oponopono?

El Ho’oponopono, es un arte sanador muy antiguo ( más de 5.000 años) propio de la cultura de la polinesia asentada en Hawái, los Kahuna (guardianes del secreto) el objetivo de estos sacerdotes, expertos, consejeros o maestros era y es, resolver y sanar los conflictos familiares, así como borrar las memorias, creencias y emociones en las cuales estamos atrapados.
Hay muchas maneras de utilizar esta técnica: siempre que la responsabilidad, el amor y el perdón sean protagonistas, estarás realizando Ho’oponopono. Pero aquí podéis ver un protocolo concreto.

Establece e investiga el problema o situación

Declara, en voz alta o baja, que vas a realizar un proceso de Ho’oponopono. Establece cuál es el problema o situación sobre la que quieres trabajar.  Pide la colaboración de la mente subconsciente y de la mente supraconsciente. Investiga tu relación con ese problema o situación con este tipo de preguntas:

  • ¿Qué hay en mí que puede causar o estar relacionado con esta situación o  problema?
  • ¿Las memorias están relacionadas?
  • ¿Qué patrones y conductas repito?
  • ¿Cómo me comporto en el problema o situación? Cómo lo resuelvo?
  • ¿Qué pienso del asunto?
  • ¿Cómo me siento acerca del asunto? ¿Hay rabia, miedo, culpa… relacionados?
  • ¿Qué puedo hacer para mejorar la situación?

Apunta todos tus descubrimientos en una libreta. Date cuenta de tus conductas a nivel mental, emocional o de actitud.

Actitudes para el Ho’oponopono

Siempre que hagas Ho’oponopono debes considerar, a cada momento, estos aspectos:

Inspiración: mientras reflexionas o haces la limpieza, siempre debes estar abierto a escuchar la información que te proporciona la inspiración. A lo mejor te viene un recuerdo a la memoria, una asociación emocional, la conciencia de un patrón de conducta que repites, algo que has deseado a menudo. Mucha de esta información estará al alcance de tu consciente al plantear el problema, pero otra mucha aflorará como inspiración durante el problema.

Arrepentimiento: Toma la responsabilidad de haber aceptado y/o generado una serie de patrones, de creencias, de memorias y de asociaciones emocionales. Toma la responsabilidad que has tenido en mantenerlas, y la que tienes en transformarlas. Se consciente que todo lo que hay en tu vida es creado a través de tus memorias. Nada en tu realidad es incompatible con ellas. Siempre que tengas consciencia de alguna memoria, patrón o conducta no acertada debes entender que no debiste hacerlo (aunque todos tenemos derechos a equivocarnos), hasta el punto de decidir que nunca volverías ni volverás a repetirla. Escoge otra conducta mejor o el método para aprender a comportarte mejor.

Reparación: Siempre que te das cuenta de una acción, de una manera de pensar o sentir incorrecta debes corregir el error desde tu mente consciente. Si causaste daño, reconoce tu error, abandona las excusas, pide perdón e intenta reparar el daño. Si tu manera de actuar, sentir y pensar no son las mejores, escribe cómo te gustaría hacerlo. Busca la manera de aprender a hacerlo mejor.  Si te das cuenta de una conducta errónea, de una manera de pensar o sentir que tienes que mejorar y, como mente consciente, decides no hacer nada (es decir, continuar con el error) y simplemente repetir frases y oraciones para que la divinidad interna lo cambie todo no pasa nada (nunca te va a obligar a un cambio es escoges persistir). Así que decide que cambios harás, que conductas aprenderás, cómo pedirás perdón…

Equilibrio: confía en el proceso,  confía en los Yo básico y superior también están trabajando y haciendo su parte. Si la mente consciente tiene su colaboración, podrás transformar tus conductas, patrones y creencias con mucha más facilidad. Tienes que estar dispuesto a perdonar y liberar. Renuncia a exigir una reparación si te has sentido dañado ya que si esperas sigues ligado al problema en lugar de liberarte.

Paso 1: Relajación y respiración Ha

Ahora vas a empezar la limpieza propiamente. Busca una posición cómoda, usa un método de relajación, haz una carga energética (te recomiendo usar la respiración Ha tal como nos enseña Morrnah). Ya estás listo para liberarte.

¿CÓMO REALIZAR LA RESPIRACIÓN HA?

La Respiración Ha ayuda a renovar la energía vital, limpiar el aura y las memorias negativas. 

Los pueblos antiguos, consideraban la respiración como un acto sagrado, dado que su ejecución garantizaba la vida. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta noción comenzó a perderse, reduciendo el hecho de respirar a una simple función biológica, una respuesta automática del organismo.

Actualmente, el despertar de la espiritualidad que se está manifestando en todo el mundo, impulsa la recuperación de prácticas alternativas tradicionales pertenecientes a distintas culturas, que tienen como objetivo común ayudar al individuo a recuperar su equilibrio emocional, espiritual, mental y físico.

Un ejemplo de ello, es el Ho’oponopono, una ancestral técnica de sanación espiritual propia de la tradición hawaiana, que promueve la paz interior, mediante la observación del perdón y la reconciliación como dije antes.

Este antiguo sistema fue modernizado por la sanadora Mornah Nalamaku Simeona y su estudiante, el psicólogo Ihaleakala Hew Len, quienes desarrollaron una serie de herramientas para ayudar a los practicantes del Ho’oponopono a liberarse de las memorias negativas, que atentan contra la serenidad.

Uno de los recursos más recomendados por el doctor Ihaleakala Hew Len, para trabajar el Ho’oponopono es la Respiración Ha, un ejercicio de respiración consciente que ayuda a reducir el estrés y el cansancio, además de situar al individuo en el momento presente (el ahora).

En lengua hawaiana Ha, se traduce como “aliento”. En las culturas ancestrales, la palabra aliento hace referencia directa al existir, el regalo sagrado de la vida otorgada por la Divinidad.

La Respiración Ha, ayuda a renovar la energía vital, limpiar el aura y las memorias negativas. En el plano físico, se asegura que este ejercicio mejora la circulación sanguínea, elimina toxinas, y fomenta un estado de relajación corporal.

Practicar la Respiración Ha es sumamente sencillo, y puedes hacerlo en cualquier momento del día o la noche, tanto en tu casa como en tu lugar de trabajo, siempre que lo consideres necesario.

Formas de sentarse

El primer paso, es sentarse en una silla o sillón, con la espalda recta y los pies descansando en el suelo. De la misma forma, puedes sentarte directamente sobre el piso, en una esterilla o un cojín (almohadón) suave y asumir la posición de loto.

Elige la postura que te genere mayor comodidad, algunos practicantes, incluso, realizan el ejercicio de pie. Con respecto a la posición de las manos, también dependerá de tus preferencias.

Puedes dejar tus manos descansar sobre tus rodillas, con las palmas hacia arriba (actitud de recibimiento) o enlazarlas para crear el símbolo del infinito, con los dedos de ambas manos.

Para ello, une las puntas de los dedos pulgar e índice de tu mano izquierda o no dominante, formado un círculo u ovalo. Los restantes tres dedos permanecerán libres, pero ligeramente curvados.

Después, realiza la misma figura con los dedos pulgar e índice de la mano derecha o dominante, pero uniendo la punta de ambas extremidades en el interior del primer círculo. Notarás que la forma creada parecerá un ocho (8) en horizontal.

Comenzar a respirar ni lento ni rápido

Una vez sentada en la posición que seleccionaste, inicia la Respiración Ha. Realiza una inspiración mientras cuentas (mentalmente) del 1 al 7, a tu propio ritmo, no tiene que ser rápido o lento.

Retén el aire dentro de ti, contando de nuevo del 1 al 7 (mentalmente). Espira también contando 7 tiempos. Repite las mismas acciones siete veces (cada una es un ciclo de Respiración Ha).

Inicialmente, para evitar peligro de hiperventilación durante la Respiración Ha, puedes efectuar los procesos de inspiración, retención de aire y espiración, por períodos de 3 tiempos (contando mentalmente del 1 al 3 en cada uno).

Con el paso del tiempo, una vez tu organismo se vaya adecuando a la práctica, podrás incrementar la duración del ejercicio a 5 tiempos, 7 tiempos y posteriormente 9 tiempos, que sería la meta final.

Recuerda: Si cuentas del 1 al 3, realiza 3 ciclos de Respiración Ha; si cuentas del 1 al 5 serán 5 ciclos, y así sucesivamente.

 Mantener en mente el mantra

Algunos practicantes de la Respiración Ha, gustan de mantener en mente el mantra del Ho’oponopono (“Lo siento, Perdóname, Te amo, Gracias”) mientras realizas el ejercicio, o acompañar cada espiración entonando la sílaba Ha (HAAAAAAA). Esto no es obligatorio, y depende de la preferencia personal.

Paso 2: Diálogo con las mentes para pedir Ho’oponopono

Realiza estos pasos:

Toma consciencia de que la mente consciente aceptó o creó una memoria almacenada en la mente subconsciente, y que está memoria es la fuente creadora de una situación pasada, presente o futura. La mente consciente, no puede nunca conocer plenamente estas memorias.

Pide a la mente subconsciente, con amor y humildad, que eleve la petición de limpiar a la Divinidad Interna, con la carga de energía vital construida con la respiración.

Ahora sabes que la mente supraconsciente ha sido invitada, que participa en el proceso, que evalúa las memorias, que puede enviarte inspiraciones.

Permanece abierto al cambio, al flujo de energía sanadora, al borrado de memorias y a la inspiración.

Paso 3: Cambio de visión

Siempre que te quedes encallada en el proceso prueba con lo siguiente:

Habla con las cosas y con las partes de tu cuerpo. Agradéceles  su participación en tu vida. Especialmente si también sufren para dar respuesta a tus memorias.

Considera que las personas son seres de luz perfectos que están dispuestos a sufrir, generar sufrimiento y hacer cosas incorrectas y a veces absurdas, sólo porque unas memorias tuyas tienen que transformarse en tu realidad.

Pide perdón a las cosas y personas por los guiones que has creado para ellos. Expresa tu deseo de cambiar tus patrones y la convicción de que es posible. Escucha otra vez la inspiración.

Pide que se produzca el aprendizaje para la transformación de estas memorias. Libera para poder quedar liberado. Renuncia a las memorias para que el mundo, las personas y las cosas puedan mostrarte su perfección.

Paso 4: Mantén la atención con las 4 frases

Cuanto más rato dure la práctica, mejor. Después de todo lo anterior, resulta interesante mantener la atención de la mente consciente en el proceso sin que esté haciendo nada más que estar presente (ni pensar, ni evaluar, ni valorar el problema).

Así que, ponla a repetir las cuatro frases, e intenta que tengan sentido y que conecte con la responsabilidad, el cambio, el amor y el agradecimiento. Repite con el orden que te parezca, insiste con una y luego otra o haz las cuatro seguidas:

Lo siento
Pido perdón
Te amo
Gracias

Otra opción, es repetir como una letanía la oración de Morrnah. O incluso, si ya has conectado con ellas, las palabras gatillo.

Paso 5: Cierra el proceso con agradecimiento

Da las gracias a la mente subconsciente y supraconsciente. Date las gracias como mente consciente. Agradece la participación, la comunicación, el trabajo, la limpieza y el resultado sea el que sea. Confía en que la divinidad interna traerá lo mejor para ti (especialmente si sigues trabajando y borrando). Escucha la inspiración o si surge alguna perspectiva nueva sobre la situación. Da por cerrada la práctica por hoy, declarándolo en voz alta o baja, con un sentimiento de perdón, amor y agradecimiento.

Repite este proceso varias veces al día y eso hará que te sientas mejor. Practícalo.

De esta manera vas borrando memorias progresivamente, mejorando tu actitud, te liberas de culpas y resentimiento de manera gradual. Todo esto, va a facilitar una cada vez mejor comunicación entre los tres aspectos del Yo, en relación al problema. Así, cada vez que practiques Ho’oponopono para solucionar o en relación a algo, tendrás más oportunidades de alcanzar toda la información y limpiar más profundamente tomando más consciencia de tus memorias, de la inspiración y  las conductas que debes cambiar

Ho’oponopono en situaciones cotidianas

El trabajo anterior, suele resultar imprescindible en tu día a día. Hemos dicho que hay que repetirlo. Pero, existe la posibilidad de reforzarlo durante los momentos cotidianos, en cualquier momento y lugar. Es especialmente importante, cuando la mente empieza a divagar (paseándose por las memorias reforzándolas) o darle vueltas al problema/situación, no lo permitas, observa la solución.

  • Toma consciencia del problema, el análisis ya lo has hecho y profundizarás en otro momento.
  • Declara interiormente que empezarás el proceso.
  • Busca una manera de relajarte y haz algún sistema de respiración energizadora.
  • Mantén el diálogo con las tres mentes pidiendo limpieza.
  • Repite las 4 frases o las oraciones.
  • Escucha en todo momento la inspiración que pueda surgir.
  • Conecta con una sensación de amor, perdón y agradecimiento, creando una carga positiva mientras dura la práctica.
  • Puede que te distraigas o tengas que atender algo que ocurre en tu entorno. Simplemente vuelve a la situación, y continúa con las frases u oraciones.
  • Cuando quieras acabar, agradece la participación de las tres mentes y establece que la práctica ya terminó por el momento.

Si necesitas una cita conmigo para practicar el Ho’oponopono o una sesión para hablar y solucionar tus problemas o situaciones escríbeme a: contacto.conpersonalidad@gmail.com y te daré una cita para lo que tu necesites practicar o hablar y solucionar

Deja una respuesta