¿Qué te detiene a transformar tus viejas creencias por nuevas realidades?

¿Qué te detiene a transformar tus viejas creencias por nuevas realidades?

Transformar tus creencias

¿Cómo puedes acabar con los días malos y creencias antiguas para transformar tus viejas creencias a nuevas? NO EXISTEN LOS DÍAS MALOS. Mejor dicho, tú estás creándolos. Y aunque no lo creas, es así. Lo mismo pasa con la transformación gradual de tus viejas creencias.

Cuando empezó la pandemia, todo dio un giro total de 360º. La gente corría como pollo sin cabeza de un sitio a otro. No encontraban explicación alguna. Me hizo comparar con la Torre de Babel, cuando de pronto, todos cambiaron la lengua en que se comunicaban. Y es esto, que vimos en que las formas de lenguaje y cambios repentinos, confundió a toda la humanidad y no sabían y aún no saben cómo actuar.

Toda experiencia, es neutra. Tu visión e interpretación de los hechos es la que les da “significado diferente”. Nuestro cerebro y pensamiento, es un auténtico registro de la Era y Siglo pasado. Guarda todas las experiencias conscientes e inconscientes, y les pone un “recordatorio” al que llamaremos emociones encontradas, para avisarte cómo manejar esa experiencia en el futuro.

¿Por qué es IMPORTANTE entender este grabado de la información?

Tus creencias, determinan aquello en lo que te enfocas. Le dan ese significado a las cosas. Te permiten juzgar si algo está bien o mal, centrarte en tus sueños o en tus desgracias, hacer un día malo, uno bueno… y la lista continua, porque es poco lo que aquí les manifiesto.

Son el motor de tu vida, y siempre lo han hecho. Son tus motivaciones, tus “debería hacer esto” … porque eso fue lo que nos inculcaron desde pequeños y uno jamás lo ha cuestionado, ni tampoco osábamos cuestionar, pues con una mirada de nuestros padres, abuelos o tíos era suficiente para cerrar nuestra boca y bloquear nuestros pensamientos.

Sin embargo, tus creencias no dejan de ser eso: CREENCIAS. No son la realidad. Son tu interpretación de los hechos. TÚ PROPIA REALIDAD. Porque eres tu misma/o quien crea la realidad de tu propia vida.

Un ejemplo: Si piensas que vas a ser pobre toda tu vida, porque viste que aún esforzándose tu padre y madre, no progresaron, tu pensamiento va a ser el de pobreza, y te vas a autodefinir que: hagas lo que hagas, seguirás siendo pobre. Pero, si te dices: Voy a lograr salir adelante, no seré pobre porque soy rica/o y abundante en todo lo que emprenda, jamás seré pobre. Estarás creando una realidad en la que si, cambiará ese rumbo de pobreza hacia la abundancia que mereces y que tienes a tu alrededor.

Visualiza todo lo que deseas, vívelo. No te detengas.

Les comento, que si bien, yo venía de una familia clase media, padre trabajador, madre 24 horas estando al cuidado de mi hermano y de mi, nos ayudaba con los deberes, hacía la comida, planchaba y lavaba. Siempre hemos tenido buena vida, pero con sacrificios. En cambio, mi esposo, viene de una familia media baja. Un padre trabajador, y una madre 24 horas para sus hijos y la atención de su esposo y que de pronto fallece su padre y debió salir a trabajar para sostener el hogar junto a su madre. Obviamente, nuestras realidades, eran diferentes.

Ahora bien, a los 18 años al perder mi esposo su padre, debió trabajar duro para ayudar en la casa. Cosa, que yo no viví esa experiencia dura en la juventud.

Su mente, hizo que pensara que siempre iba a ser pobre, mientras que mi mente, era la que iba a ir para adelante sin retroceder atrás, por nada del mundo.

El pensamiento positivo

Cuando me casé, siempre tuve en el pensamiento de venirme a Europa, mientras que mi marido siempre pensó que no podríamos irnos jamás por no tener dinero suficiente.

El problema, es cuando te imaginas que de esa realidad, jamás vas a salir adelante.

Y fue así, que años más tarde, pudimos hacer realidad el sueño de venir a vivir y trabajar aquí. Es verdad, que al principio no es todo rosa cuando te mudas a otro país, pero luego todo se acomoda. Mi pensamiento siempre será positivo, no solo porque lo he creado en mi mente, sino porque si me quedo con pensamientos negativos, entonces, me hundiré yo misma, no porque tengo mala suerte. La «mala suerte» la he creado yo por no bloquear y dar paso a nuevas creencias.

Si yo, hubiera sido de la misma creencia y accionar de mi marido, seguiríamos en Argentina. Afortunadamente, desde pequeña, el universo preparó mi camino. Aprendiendo idiomas, protocolos, documentación, etc. Estuvimos en otros países antes de residir en España. Y quién se comunicaba en otros idiomas, era yo sola, porque mis hijas eran pequeñas y mi marido, no sabía idiomas.

Si yo no hubiera aprendido todo lo que aprendí, sumado a que los caminos se me abrieran, no hubiese podido instalarme donde hoy estoy feliz con mi familia. El universo se había alineado para que todo sucediera.

Mi esposo con sus miedos e incertidumbre ante su negatividad y realidad, no hubiéramos avanzado. ¿Se entiende a lo que quiero llegar a decirte? Es menester, que cambies tus creencia y realidades para concretar lo que anhelas.

¿Cuál es el problema?

Como nuestras creencias determinan la parte de la realidad a la que accedemos, debemos vigilar realmente cuáles son y trabajarlas. La misma experiencia, bajo dos creencias distintas resulta en una realidad muy diferente.

¿Cómo transformar ese día malo en bueno?

Es necesario que, revises tus creencias, porque es indispensable que trabajes en ti. Revisa qué consideras lo bueno y lo malo. Habitualmente, tenemos muchas razones para sentirnos mal y pocas para sentirnos bien. ¿Qué sentido tiene?

Ahora bien, trabaja en ello, para que sea lo contrario, sino estarás en tu propio círculo vicioso. Esto es TU VISIÓN. No hay EXCUSAS para la excelencia.

Practica la REPOLARIZACIÓN. En mi libro Más allá del tiempo y Molesta con la vida, enseño a cambiar las creencias viejas para ser feliz y no vivas pensando negativamente Porque, una cosa es de la lengua para afuera decir que quieres tal cosa y otra crearlo en la mente, para luego ejecutarlo. Por eso, coge cualquier situación, y dale la vuelta. Centra tu foco en lo que quieres, no en lo que temes.

Imagínate un rayo láser. Eso es tu atención. Debemos centrar ese foco en nuestros sueños, en el bien, en lo que nos potencie. Darles atención a los miedos, es como alimentarlos y dejar que te manipulen… El enano indefenso, como yo lo llamo a los pensamientos, va creciendo poco a poco hasta que se convierte en un gigante imparable.

Es menester, que aprendas a cambiar tus realidades, a ver las cosas de modo diferente para actuar con valentía a todo lo que aparezca en tu vida. Y aprendas a ser feliz.

Si te ha gustado el post, comenta y comparte o si prefieres escribirme privadamente, puedes hacerlo en: contacto.conpersonalidad@gmail.com

Deja una respuesta