Autoayuda

Problemas lógicos que padecen las mujeres

Las mujeres y los baños

Las mujeres somos muy especiales, porque a veces pensamos que nacimos mujer y a lo largo de tu vida tenes que padecer muchas cosas que los hombres nunca jamás en la vida les pasa. Una de ellas es cuando estás en la calle y de pronto, te dan ganas de ir al baño. Puede que tengas ganas de orinar o que un retorcijón aparezca inoportunamente.

Por lo que entras a un bar y te mandas directo al baño. Y allí te encuentras con dos dilemas: una es que los baños estén ocupados, entonces tu pienses y digas internamente: “please, apúrate que me hago encima”, “¡¡no tengo todo el día por favor!!”  la otra es que estén desocupados.

¡¡Oh!! ¡¡baños!!

Y cuando entres, con lo primero que te vas a encontrar es con la orina que hay en el piso, entonces tu saltarás como una cangura para no pisarla y allí mismo tus ojos espantados topará con un montón de papel higiénico dentro del váter, y  dirás en voz: !a ver, que la cadena está de adorno o qué!!, ¿es que acaso en vuestras casas dejan todos los deshechos y papel en el inodoro?!!! Son unas guarras!!!

Las mujeres y los baños

Las mujeres y los baños

En la siguiente escena minuciosamente vas colocar alrededor de la tabla papel higiénico para sentarte, si es que te quieres sentar, aunque hay algunas en que recordarán el sabio consejo de las madres de: “no te sientes en el inodoro jamás, no sea cosa que te contagies de alguna enfermedad venérea”. Y allí, es donde con arte de  malabarismo te cuelgas la cartera al cuello, cogiendo el picaporte de la puerta bien fuerte para que no se abra y te miren mientras haces tus necesidades fisiológicas, tratando con tu cuerpecito serrano de embocar tus partes íntimas para no hacer afuera del inodoro.

En cambio el hombre no la tiene muy difícil, ya que cuenta con baños limpios, puesto que no son tan sucios como las mujeres cuando vamos al baño.

Los sostenes

El siguiente problema que tienen las mujeres, es cuando vas a la tienda a comprarte un sostén. En vez de ir a una tienda de ropa íntima, van a los chinos o mercadillos porque son más económicos y cuando adquirieron la prenda, se encuentran con que es una talla que no sostienen bien los pechos.

Las mujeres y el sostén

Las mujeres y el sostén

Pues son pocas las mujeres que saben la talla real de su sostén, debido a que no se toma la medida del contorno de la parte baja de los pechos y la copa que deben usar.

Lo mismo pasa con las bragas, se encandilan con el color, la transparencia y el encaje y se lo compran pequeño, luego viene que les aprieta la cintura o el contorno de las piernas y comenzarán a salir visiblemente las clásicas celulítis por no usar la talla correspondiente.

Ese problema no lo tienen los hombres, se compran el calzoncillo según la medida de la cintura y listo el problema de la ropa íntima.

Los cambios hormonales

La menstruación hace su aparición, en la que puede ser regular o irregular, y más tarde cuando eres una mujer joven o medianamente joven viene el embarazo deseado o no deseado.  Avanzando en edad, hace su aparición la premenopausia hasta llegar a la menopausia con calores, fríos, mareos, etc. y todo esto parece provocarnos un sinnúmero de cambios hormonales entre ellas las emocionales, donde tu humor pasa de la risa a la tristeza, de la euforia al enojo sin explicación alguna.

Las mujeres y los cambios hormonales

Las mujeres y los cambios hormonales

El hombre experimenta distinto los cambios hormonales, ya que solo se vienen abajo cuando ya no son viriles y comienzan con disfunciones eréctiles, lo que se llama andropausia y urgente necesitarán un psicólogo para pasar esa etapa que tanto temen los hombres.

Los orgasmos

Los orgasmos son una preocupación en la mayoría de las mujeres que en ocasiones, pasan toda una vida sin descubrir cómo se siente esa emoción e intentando averiguar de qué tratan. Y como no quieren sentirse como si fueran frígidas, comienzan a fingir orgasmos para que su pareja no se sienta mal por no sentir placer.

Ahora bien, si eres una de ellas, podrías comenzar conociendo tu cuerpo y así poder experimentar esa sensación de placer.

Las mujeres y el orgasmo

Las mujeres y el orgasmo

En el hombre por su parte, porque eyacule no quiere decir que sientan el orgasmo, solo unos pocos llegan a ese placer y ellos también pueden llegar a fingir teniendo relaciones íntimas.

Incomodidad de los tacones

Los grandes de la moda en calzado, aseguran que los tacones estilizan nuestra figura y muy probablemente sea verdad, pero ¿lo vale para nuestros pies y columna?. Utilizarlos nos provoca por una hora, que va bien y estamos muy chic, aunque luego viene un cansancio extremo en la que buscas una silla urgente para sentarte, o los dedos de los pies hinchados en ocasiones, incluso hasta las más terribles ampollas que dolerán por el resto de la semana. Sería mejor un calzado de tacón cuadrado de cinco centímetros si debemos andar todo el día y así estar elegantes.

las mujeres y los tacones

las mujeres y los tacones

Estar de pie en un evento o bailando mucho tiempo en tacones altos, no es lo más recomendable si no nos sentamos cada 30 minutos. La postura siempre debe ser erguida, pero comienza a decaer al rato, afectándonos la columna por lo que a la larga se nos pasa factura en la salud.

El hombre ese problema no lo tiene. Solo si tiene que estar parado mucho tiempo por trabajo y tiene pie de atleta entonces sus pies y columna se verán afectados, ya que al doler los pies, su espalda tiende a encorvarse.

El período

Si eres regular cada 28 días, más o menos, sufrimos la incomodidad que trae consigo la menstruación. Dormimos de lado para evitar cualquier “accidente” nocturno, tomamos cientos de remedios caseros o fármacos contra el dolor que los cólicos y espasmos que causan, gastamos cientos de euros en toallas, tampones o si debemos limpiar la copa menstrual cada determinado tiempo.

Y ni hablar de nuestro maravilloso humor en esos días en que una se vuelve loca, porque esos días estamos ojerosas, con ganas de matar a alguien y si en ese momento alguien nos dice algo, con una mirada que le echemos bastará lo que queremos transmitirles. Y ese, créanlo que es el peor momento que tiene una mujer.

Las mujeres y el período

Las mujeres y el período

El hombre, no padece por suerte para ellos estos dolores cada mes. Mientras que nosotras hasta que se nos retire definitivamente pasamos por un sinfín de cosas. Encima, si nos quejamos, hasta nos dicen que somos exageradas.

Los partos

Es el momento más especial que vive una mujer. Experimenta no solo sus cambios en el cuerpo, sino que es capaz de arriesgar hasta su vida por el bebé en camino. Ella siente que su bebé que nacerá dentro de nueve lunas le hace sentir una mezcla de emociones. Lo siente mover, las pataditas y es un momento tan especial que es algo mágico. Estamos finamente hechas para parir con un dolor extremo y aún así aguanta todo lo que un embarazo y parto conlleva.

Las mujeres y el parto

Las mujeres y el parto

En cambio el hombre a veces experimenta igual que la mujer cuando se embaraza, porque tiene los mismos síntomas al inicio del embarazo que la mujer en estado, aunque después va pasando. Inclusive hoy en día, el hombre hasta se atreve a acompañar a la mujer en los ejercicios de pre parto y hasta ayuda en el parto a la mujer a sostener la mano mientras ve nacer a sus hijos. Pero no todos los hombres están preparados para estar en esta parte tan crucial de estar en el parto.

Los sueldos y acosos

Gran mayoría de empresas, son las que se encargan de no dar el mismo trato y sueldo a una mujer aunque haga el mismo trabajo que el hombre. Esas diferencias son las que incomodan a las mujeres, porque no tienen por que sufrir esas diferencias.

Lo mismo pasa con el acoso en el trabajo o fuera de ella. Siempre se le echa la culpa a la mujer como que provoca que el hombre actúe de esa manera, cuando en realidad los bajos instintos del hombre afloran por tener pensamientos impuros que por ende su actuar deja mucho que desear.

Las mujeres y el acoso

Las mujeres y el acoso

Porque creen que por el hecho de ser mujeres no podemos manejar estas situaciones, están equivocados. Somos un género fuerte con capacidades individuales y que es absurdo seguir degradando así a la mujer, cuando ellos han nacido de un vientre de una mujer que los ha creado

Los hombres en este caso, jamás se les acosará, como así tampoco se los invitará a “competir” con la mujer en sueldo, porque si les sacan su papel de “hombre” se frustrarían a tal punto que no lo soportarían.

Infecciones vaginales

A lo largo de su vida, las mujeres de todas las edades pueden sufrir una infección vaginal sin importar que sean sexualmente activas o no. En realidad, las infecciones pueden darse por diferentes motivos como utilizar casi todo el tiempo ropa de lycra, pantalones muy ajustados durante mucho tiempo, utilizar espermicidas, jabones aromáticos, shampoos especiales, no tener una higiene correcta, la silicona del condón, hasta algunos suavizantes de ropa podrían provocarlas, las clásicas infecciones urinarias o cólicos de riñón. Y si bien, hay tratamiento para ello, es bastante engorroso.

las mujeres y las infecciones urinarias

las mujeres y las infecciones urinarias

El hombre solo puede llegar a tener infección urinaria debido a calzonillos o pantalones muy ajustados amén cólico de renales como mucho, pero nada más.

Presión social

Hay en esta sociedad, mujeres mayores, vecinas, parientas hasta amigas que les encanta meterse en todo y una de ellas es preguntar constantemente: ¿tienes novio? ¿cuándo te casas? ¿y los hijos para cuándo? ¿buscarán el hermanito? y así un montón de preguntas más. Claro que si aún a los 30-40 años no te casaste las mismas personas dirán: “seguro es lesbiana”, “para mi es un poco rara”, “¿andará con algún tipo casado”, “pobre, es fea, por eso no tiene pareja”.

Y una se pregunta: ¿por qué no mirarán por sus vidas en vez de mirar si tengo novio, si me caso o no me caso, si tengo o no hijos, etc.?” Es que cansa tanta presión social.

Las mujeres y la presión social

Las mujeres y la presión social

En cambio al hombre: “¿cómo no trabaja?” “seguro es un picaflor” “¿será gay?” “mira que pillo, es un picaflor este” y sigue la presión social…para ambos sexos en esta sociedad tan metida en la vida de todos los que la componen en este planeta en que tanto mujer u hombre gritan desesperadamente: “¡¡Vivo mi vida cómo, cuándo y dónde quiero!!” “¡¡¡mi vida es mía y la vivo yo, por lo tanto déjenme en paz!!!”

Canones de belleza

Obviamente todas sabemos las medidas perfectas que nuestro cuerpo debería tener, entre los programas de televisión, la publicidad y las revistas, se han encargado de machar e inculcarnos ese 90-60-90 como si nosotras pudiéramos decidir de qué tamaño debemos tener el busto o las caderas para agradar al hombre. Algunas ahorran por años con el único fin de conseguir una cirugía que las acerque a la meta, pero tal vez lo único que hace falta es más seguridad.

Las mujeres y los canones de belleza

Las mujeres y los canones de belleza

Y es como si nosotras exigiéramos al sexo masculino que se agrandaran el pene o se pusieran más testículos para tener relaciones sexuales placenteras y así la mujer admirara esas partes íntimas que la harán sentir mujer. ¿Hasta dónde permitiremos que la sociedad nos exijan canones de belleza?

Conclusión

Toda esta información entre risas, rabia e incertidumbre es contundente y la acción comienza a serlo,  pese a que el tema sea difícil de abordar en algunos casos, el mundo femenino es complicado tanto por dentro como por fuera. Es innegable que nos enfrentamos a un mundo lleno de prejuicios y desventajas, pero la única opción para aceptarlo y cambiar la mirada  hacia la que apunta la bala, es dejar de victimizarnos y comenzar a ser agentes de cambio. Esta es tan sólo una muestra de algunas cosas por la que todas pasamos y sorteamos todos los días. ¿Conoces más problemas que estos que se han nombrado? Seguro que si.

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