Poner a un adulto mayor en un asilo o dejarle en casa. Depende de ti

Poner a un adulto mayor en un asilo o dejarle en casa. Depende de ti

Poner en un asilo o tenerlos en casa

Qué tema el hoy, para pensar y analizar detenidamente. Cuando tenemos a una persona mayor madura en casa, a veces nos enfrentamos a una dura decisión más complicada, más difíciles, en ocasiones dolorosas de nuestra existencia. Nuestros padres, ¿se van a un asilo o permanecerán en casa? ¿Todo adulto mayor va a parar a un asilo o se deja en casa por alguna razón?

Hace unas décadas atrás, la familia se ocupaba del adulto mayor por años. Vivían en la casa de alguno de los hijos o quizás los hijos solteros que convivían con los adultos mayores, eran los que se iban a ocupar de los ancianos. Aunque también, llamaban a una enfermera o familiar para cuidarles por unas horas para hacerles compañías o ayudaban a bañarles.

Jamás se pensaba

No se conocía de poner a un adulto mayor en un asilo o geriátrico. Solo unos pocos, cuando no tenían a quien recurrir mientras estaban los hijos trabajando, recurrían a un asilo o familiar. Pero, hablemos de la paciencia y el amor que los hijos dispensaban a sus padres ya siendo ancianos.

Se tomaban muy en serio el papel de cuidarles como agradecimiento a todo lo que han hecho por ellos desde que nacieron, hasta el día de hoy. Recuerdo que mi madre me comentó que mi bisabuela, a mediana edad, comenzó con su deterioro físico y mental y era mi abuelo y mi abuela, quienes la atendían las 24 horas.

Las excusas de los hijos

Nunca se quejaron de tener que cuidarla, bañarla, darle de comer y las medicinas que debían darle. Sabían perfectamente que no se recuperaría. No obstante aunque tenía 5 hermanos más, nunca fueron a ayudarle un día o tenerla un mes cada uno. Las excusas de siempre, son: «estoy trabajando», » tengo que ocuparme de la familia«, » tengo que atender a mis hijos» etc.

Igualmente, mi abuela silenciosamente, atendía a su madre junto a mi abuelo hasta el día en que falleció. Fue entonces, que mi abuela, decidió darle una lección a sus hermanos.

Nunca tenían tiempo, pero si tendrían tiempo para velarla y enterrarla y recibir su herencia. Entonces, decidió después de tres días, decirles a cada hermano que la madre había fallecido en paz, y que si bien nadie podía cuidarla, ella no se dio cuenta lo que los hijos han hecho por ella que fue el abandonarla.

Cuando hay herencia

Si han recibido su porción de herencia felizmente, con una sonrisa de oreja a oreja. Mi abuela, mientras lloraba en silencio, mi abuelo en silencio la acompañaba consolándola por la pérdida. Han sido años de no salir a ninguna parte, de dedicarse enteramente a su madre, pero no se lamentó el haberla atendido junto a mi abuelo.

Luego años pasados, mi abuelo fallece primero y mi abuela tuvo dos picos de presión que terminó inmovilizada. Sin embargo, sus dos hijas no fueron capaz de cuidarla y la pusieron en un geriátrico tan solo un mes, porque mi abuela falleció de un pico de presión. Si bien, le reproché a mi madre por su actuación, mi madre se sintió culpable por su acción haciéndole caso a su hermana.

Somos capaces de llevar a nuestros padres a un asilo

Hoy ya de mayor, analizo ambas historias, y me pregunto: los hijos, ¿somos capaces de llevar a nuestros padres a un asilo, porque son viejos o porque están enfermos o los cuidamos nosotros no solo por agradecimiento de todo lo que hicieron por nosotros, sino porque es por amor que cuidas cuando ellos llegan a la ancianidad bien o enfermos?

Entiendo que es dura la decisión a tomar por parte de los hijos, con respecto a los padres en la ancianidad. Siempre tuve el pensamiento de cuidarlos en la ancianidad, aunque ambos, mis padres, se fueron en forma repentina.

Pero, los hubiera cuidado hasta el final de sus días, por amor, respeto, cariño. Y, aunque estuvieran enfermos en aquel momento, los hubiera tenido conmigo, contrataría una enfermera, pero no los hubiera dejado en un asilo. Con mi hermano, jamás lo hubiéramos permitido bajo ninguna excusa.

Cada familia un mundo

Sé perfectamente, que cada familia es un mundo y hay que respetarlos. La decisión y acción amén del ejemplo que dio mi abuela materna con su madre, es de aplaudir porque ha sido un gran amor junto con su esposo el cuidarla día a día. No así, mi madre y mi tía, las he respetado, pero siempre les he dicho ambas: «creo que no se acuerdan todo lo que vuestros padres han hecho por vosotras. no se merecía que vuestra madre terminara así, en un asilo».

Aún mantengo el hecho de no ponerlos en un asilo, preferiría tener una enfermera especializada que se encargue de una madre o padre si no pudiera una misma.

Vuelvo e insisto en que cada familia, es un mundo. Que se debe respetar cada caso y no se debe juzgar la toma de decisiones. Está en la conciencia de cada persona la decisión que se escoja.

Residencias para tener en cuenta

Hace poco, tuve una información de países en que se trata de que los ancianos con cariño y respeto, y, que pueden ser visitados por los niños en los asilos, lo mismo los perros para que se sientan útiles, felices, inclusive, hasta usar la musicoterapia. Estas ideas se han puesto en práctica en Finlandia, Noruega, Islandia y han dado muy buenos resultados, donde el anciano agradece todo eso que le ofrecen, sin lastimarlos.

También hay residencias para mayores en que los jóvenes estudiantes, viven con ellos a cambio de comida y un techo, mientras estudian y dan un tiempo a la gente mayor, esto que les anuncio se hace en Holanda y Dinamarca.

Conclusión

Ahora bien, me gustaría poder invitarte a que reflexiones sobre todo esto. ¿Eres tu la hija/o quien ha llevado o desea llevar a sus padres a un asilo o los cuidarás tu con el mismo amor que ellos cuidaron de ti desde que te han concebido?

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