¿Estaban errados los padres de antes en la educación de sus hijos?

¿Estaban errados los padres de antes en la educación de sus hijos?

Los padres y educación

En el siglo pasado, los padres tenían sus pros y contra en cuanto a la forma de educar a sus hijos. Por un lado, en muchos casos usaban el autoritarismo y rigidez y otros no lo eran tantos.

Existían y existen decisiones importantes en la vida de unos padres, que desean lo mejor para sus hijos. Porque la llegada de un bebé, implica una gran responsabilidad, enseñanza, trabajo, comprensión y mucho amor incondicional.

Aquellas personas que hoy pasamos la barrera de los 50 y pico, somos esa generación que vivimos entre el autoritarismo y el libertinaje. Sin embargo, el mundo ha cambiado de una generación a otra.

Las generaciones

Antiguamente, los padres que nos han criado, han sido enseñados de la misma forma por sus progenitores, y tomaban ese ejemplo para educar de la misma manera a sus descendientes, pero, con algunas modificaciones.

Al fin y al cabo, fuimos esa generación que obedecíamos sin chistar ni debatir nada hacia nuestros mayores, porque del chancletazo, sopapo o cintazo no te librabas si no hacías caso, porque debías respetar ciertas normas educativas de la casa.

A parte, de ese modo es como se acomodaban todas las chakras si las tenías desalineadas. Y por eso, no nos traumatizaba y se nos mandaban al psicólogo para sanar sobre el castigo impuesto de los mayores, ni mucho menos denunciar a nuestros padres “por el abuso de autoridad”.

Hoy en día, son los hijos quiénes amenazan a sus padres o no les escuchan cuando les aconsejan. Los nuevos padres, suelen ser más permisivos, creen ser “amigos de los hijos” cuando los padres, son los que ponen límites, se funciona como padre, no puede hacer cosas de una joven o jóvenes como hacía en su juventud y querer vivir la vida de los hijos.

Educación escolar

Ahora bien, hablemos de la escuela, que era un tema serio. En tiempo del siglo pasado, el maestro o profesor, era palabra mayores. No se discutía, nadie osaba burlarse, siempre el respeto por delante. Estudiabas de la primera a la última bolilla (temas) y te tomaban todo, sin pasar nada por alto.

El tema de copiar, algunos eran osadas/os y a veces salía bien y otras no. Pero, cuando era un no, llamaban a los padres, entonces, venía no solo los padres, sino toda la familia y ahí venía la retórica de rectores, profesores o maestros, padres y demás. Después de esa reprimenda, te esperaba en casa tu padre o madre quien tenía la voz cantante para decirte: -Si no estudias, no serás nadie. ¡Eres una burra/o!- Y nosotras/os agachábamos la cabeza, llorando en silencio y con sentimiento de culpa.

Nos han bloqueado muchas veces y nos humillaban, sin embargo, nos hacían obedecer a la fuerza. No se hablaba ni contestábamos. Lo que decían los mayores, era palabra santa. Ese era el lema.

Si hoy los jóvenes vivieran como nosotras/os hemos sido educadas/os, no lo soportarían. No obstante, no hemos salido tan mal, pues la rectitud, responsabilidad y valores inculcados, han sido lo mejor.

Otra parte de nuestra educación

La palabra examen, era un tabú para nosotras/os, porque nos bloqueaba mentalmente. En vez que los profesores y maestros señalarnos que ese test, era solo para saber cuánto sabes del tema explicado y qué tema reforzar para que lo aprendieras, no te lo decían. La psicología y pedagogía de ese entonces, te metían ese miedo que se traducía en “respeto”.

Lo mismo con la sexualidad, de eso jamás se hablaba, apenas si te decían cuando llegabas a la edad de 11-12 años para indicarte que ibas a tener la menstruación y todo quedaba ahí. Pero, tenías amigas con las cuales charlabas de estos temas, y siempre había alguna que sabía más del tema.

Primeras salidas

Ni hablar cuando empezabas a salir con un chico. Miles de recomendaciones a granel, esto es, que: no te agarre del hombro o cintura, solo la mano, o si bailabas pon los codos para separarle al bailar lento. Y olvídate de besarlo en la puerta o en cualquier sitio oscuro. Todo era tabú en aquel tiempo. Hasta hemos creído que con un beso, ya te embarazabas. ¡Qué inocencia!

Hoy por hoy, los jóvenes toman recaudos, se habla más de la sexualidad tanto femenina como masculina y los modos de cuidarse en caso de tener relaciones íntimas. Cosa que si pasaba eso antes, y quedabas embarazada, entonces te consideraban como una joven o mujer ligera. Inclusive, tus padres te podían echar de la casa de sus progenitores, en vez de ayudarla.

También, el padre o ambos progenitores, solían arreglar un matrimonio a la fuerza, para que los demás no hablaran o bien debía irse lejos de la familia por haber manchado su honor, su apellido. ¿Hasta qué punto los padres castigaban a sus hijas? En cambio, si eran varones y hacían algo no correcto, no se les reprendía porque eran hombres. Ahora, ¿a qué se le llamaba a ser hombres?

Otros tiempos…más modernos

Pero hoy, todo ha cambiado, los niños, jóvenes reciben información en la escuela, la televisión, los padres hablan sin tapujos amén de hablarlo y consultarlo con sus amigas/os.

Hoy hay padres que prefieren salir con sus amigos, ir al gym o ir a comer con su pandilla, sin importar mucho de sus hijos. Pues los dejan con una vecina, abuelos, o amigos para que los cuiden en caso de ser menores, pues ya los adolescentes salen con sus amigos de escuela o universidad.

Y aunque no conozcan las juntas de sus hijos, para esos padres está todo bien. Luego, claro, vienen los lamentos cuando ven que sus hijos han tomado un rumbo equivocado y no el correcto.

Padres monoparentales

Hablemos también de esos padres que se divorcian y son monoparentales, y orgullosos dicen: “porque soy amiga/o de mis hijos”, “salimos juntas/os a la discoteca y así nos divertimos”. Pero quiero aclarar, la función de los padres, no es ser amigos ni ir a la discoteca con los hijos. La función, es aconsejar, poner límites, enseñar valores y responsabilidad con amor, no ponerse en igualdad con los hijos. 

Los hijos, tienen sus propios amigos, no necesitan a esos padres que se igualen a los amigos que tienen, más, les molesta tanto que se preguntan: ¿Qué hacen?. Ni tampoco que vayan a las discotecas con los hijos para divertirse. Los padres, deben pensar en salir con sus propias amistades a bailar, cenar o la actividad que se les ocurra.

Eso es lo que no comprenden los padres de ahora. ¿Qué debería haber escuela para padres hoy en día? Si, se los tiene que volver a reeducar. Tienen que saber cuál es su lugar como padres. Porque esta generación de padres, si bien han vivido con represión, y quieren utilizar la modernidad para hacer cosas que en su momento no pudieron hacer, ya fue.

Conclusión

No digo que no puedan ser padres modernos, más abiertos al diálogo, pero niñas/os y jóvenes necesitan y gritan interiormente que necesitan límites, guía en la vida, no “hermanos ni amigos”, para eso son padres.

Ahora bien, te hago unas preguntas: ¿Estás de acuerdo con este post? ¿Eres de esas madres o padres que dicen: ” Yo soy amiga/o de mis hijos”, “qué tiene de malo ir a la discoteca con mis hijas/os”?

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