¿Es necesario hacer una autoevaluación interna y externa?

¿Es necesario hacer una autoevaluación interna y externa?

Una buena profesional, en cualquier área en que se desarrolle, sabe que la autoevaluación, es una excelente herramienta para el desarrollo de su carrera profesional y personal. Lo importante en este tema, es cómo obtener el feedback de terceros cuando desarrollas tu servicio o producto y luego, tendrá la capacidad de evaluarse a sí misma, para saber en qué se debe mejorar en una misma.

¿Qué es una autoevaluación?

La autoevaluación queridas mías, es un ejercicio de reflexión sobre una misma. Lo hacemos para investigar y conocer nuestras propias características. Por ello, es un ejercicio de autoconocimiento.

Cuando la persona se autoevalúa, conoce a full sus fortalezas, aunque también, las debilidades. Es importante, identificarlas, ya que la primera nos ayuda en nuestro crecimiento y progreso; y la segunda nos indica los puntos de atención y de mejora.

Aunque sea una herramienta muy importante, muchas la ignoran, pues a veces es delicado estar cara a cara con una misma. No siempre queremos salir de nuestra zona de confort o tener conciencia de nuestras creencias limitantes, ya que esto significa que, debemos tomar medidas de que hemos postergado durante un buen tiempo.

El autoconocimiento

Al principio, puede parecer difícil, porque verse a sí misma con una mirada imparcial, exige autoconocimiento.

Además, también es necesario tener una buena dosis de comprensión, para no terminar siendo demasiada crítica y perturbar tu motivación.

Sin embargo, cuando entiendes que ese es un camino interesante, que amplía las posibilidades de crecimiento tanto en la vida profesional como en la personal, resulta más fácil realizar la autoevaluación.

Al fin y al cabo, con ella, es posible ver lo que puedes mejorar y todo lo que presenta en ti, tu potencial de desarrollo, entendiendo de tus puntos fuertes y débiles como aliados.

Con la práctica, ella se transforma en un hábito indispensable.

La preparación del ambiente para la autoevaluarte

Antes de desarrollar las etapas de tu autoevaluación, es necesario entender que este es un momento de atención consigo misma.

Es importante, disponer de un tiempo para realizarla sin interrupciones, así que, apaga la televisión, radio, móvil para concentrarte.

El lugar escogido debe ser confortable y silencioso, creando un ambiente tranquilo y libre de interrupciones.

La autoevaluación, es una actividad de introspección, un momento de mirar hacia adentro y hacer reflexiones sobre una misma.

Para ello, es fundamental saber de dónde vienes y adónde quieres llegar, además de cuáles son las opciones y elecciones que están en este camino.

Teniendo eso en mente, será mucho más fácil establecer las etapas de esa práctica.

Planeamiento y período en que vas a desarrollar

El planeamiento, es un elemento esencial a la hora de hacer una autoevaluación.

Teniendo en cuenta tu plan de carrera en una profesión que vas a desarrollar, puedes comprender que tu camino profesional, está construido por etapas y pensarás en cuál peldaño de ellas te encuentras.

Y si es privado, comprenderás el camino de tu evolución como alma donde va a ser construido paso a paso poniendo todo de ti, lo que realmente deberás incorporar para que tu camino sea recto y en donde se desvíe por causas ajenas, te detendrás a observar, en dónde te has quedado y por qué.

La determinación de la periodicidad de realización de esta evaluación, forma parte de tu proceso para comenzar o transformar lo que venías haciendo.

Podes llevarlo a cabo quincenalmente, mensualmente o en períodos mayores o menores, eso lo decidís como más te convenga. Todo dependerá de las metas establecidas y las realizaciones, siempre considerando tu capacidad y tu ritmo.

Haz una lista de tus puntos fuertes y débiles

Aquí necesitas ser lo más sincera posible contigo misma, pues de nada vale autoboicotearse.

No es una tarea muy sencilla al principio, especialmente si eres una persona que tiene dificultades para mirarse y admitir sus defectos o si eres demasiado crítica/o para reconocer tus méritos.

De todos modos, engañarte a ti misma, no te va a llevar a ningún lado.

Ahora vamos a las preguntas de rigor:

  • ¿Qué es lo que sabes hacer mejor? ¿Cuál es tu pasión?
  • ¿Qué situación dominas en el ambiente de trabajo y privado?
  • ¿Cuál es tu mejor característica?
  • Y, ¿Qué me dices de tus bloqueos?
  • ¿En qué situaciones te encuentras más incómoda/o?
  • ¿Cuál es tu principal dificultad a la hora de tomar decisiones?

Si tienes la franqueza necesaria, para responder preguntas como éstas, y colocas tus aspectos positivos y negativos, naturalmente, aparecerán tus aciertos y errores.

De todos modos, ¡ojo! te sugiero que encares esto, sin juzgarte demasiado, en virtud de que te va a proporcionar una visión más clara sobre la situación.

Y también, podrás ver las limitaciones que merecen ser trabajadas y qué aspectos pueden ser aprovechadas favorablemente.

En verdad, los puntos fuertes y débiles, deben ser entendidos como colaboradores de tu personalidad.

Identifica cómo reflejas los puntos fuertes de tu lista

Establecidas tus principales características, es necesario identificar cómo se presentan.

Piensa y reflexiona en cómo tus puntos positivos aparecen en tu entorno laboral, en las relaciones profesionales y con tus compañeros de trabajo, amén de tu vida personal.

En qué situaciones te sentiste más cómoda, en las que elogiaron tu conducta o se sintieron entusiasmadas/os con tus acciones y actitudes.

Puedes ir un poco más allá, y pensar en otras habilidades fuera del lugar de trabajo, que también pueden complementar tu jornada profesional o privada.

Intenta mirar de una manera diferente algún hobby u otra actividad que dominas, y cómo eso puede manifestarse profesionalmente.

Reflexiona sobre tu aspecto personal más marcante. Piensa en lo que te identifica, como esa característica sobresale. y que eso debe ser constantemente utilizado a tu favor, como una motivación profesional y personal.

Comprender tus puntos débiles

Enumera tus puntos débiles, pensando en cuáles son las principales barreras o dificultades que ellos te causan en tu día a día.

Aquí deben entrar aspectos personales o técnicos, pudiendo ser algún obstáculo de expresión o relación, inclusive poco conocimiento sobre determinado tema.

Piensa en situaciones en las cuales te encontraste en un impasse, que te hizo sentir insegura o desalentada.

Reflexiona también, en alguna acción o comportamiento que puede ser entendido como negativo y que puedes mejorar.

Reconocer nuestras partes negativas no necesariamente significa disminuirse o desalentarse.

¡Al contrario! solo estás reconociendo las actitudes que te impiden un buen desempeño, en lo profesional y en lo personal, pero eso se puede modificar.

Nadie logra ser perfecta todo el tiempo y admitir los defectos, si el primer paso para promover el perfeccionamiento es haber hecho un análisis profundo de ti misma.

Encuentra los medios para manejar los puntos débiles a tu favor

Es necesario ser honesta a la hora de proponer acciones, considerando tus defectos.

De la misma forma, que los aspectos positivos, estos deben ser entendidos como puntos de partida para las metas a ser cumplidas.

¿De qué te vale prometer terminar de una vez por todas con algún mal hábito que tengas hace tiempo, pero sabes que no será tan fácil librarte de él? ¿Qué harás entonces?

Además de mostrar falta de conocimiento de ti misma, eso puede originar frustraciones innecesarias.

Lo ideal, es establecer pequeñas iniciativas, que te estimularán cada vez más al cambio.

A veces, insistir en alguna acción o situación que no ha presentado resultados positivos, puede ser un punto débil que debe ser examinado. La energía colocada allí, puede ser encauzada hacia otras cuestiones de manera positiva.

Debes saber dosificar tus críticas, viendo esos puntos siempre como una motivación para el cambio. Solo así la dificultad puede transformarse en una oportunidad.

Sé consciente hasta dónde quieres llegar

Ten siempre en mente tu objetivo principal. ¿Qué pretendes alcanzar en tu vida profesional?

Piensa, en cuál es el momento de tu trayectoria en que te encuentras ahora y cuáles serían los próximos.

Este es el momento ideal para que te identifiques personal y profesionalmente, alineando tus acciones y tus deseos.

Ponte un tiempo real

Asegúrate de que las metas que quieres cumplir en el espacio de tiempo hasta la próxima autoevaluación, están en concordancia con tus aspiraciones profesionales. Ellas deben representar pasos que van a ayudarte a crecer cada vez más y a alcanzar lo que ambicionas.

También, puedes establecer preguntas a ser respondidas en el próximo análisis, para medir tus impresiones y desempeño.

Es interesante que, organices las ideas y anotes todo a lo largo del proceso, para dejarlo bien visible y que no se te escape nada, por más simple u obvio que pueda parecer.

Finalmente, entiende todo como un proceso y reconoce siempre tu evolución, respetando tu propio ritmo.

Puedes no haber alcanzado algún ítem por completo, pero ver cuánto has progresado te ayudará a mantenerte motivado.

No te olvides de que esa etapa, va mucho más allá de establecer metas y plazos.

Este es un ejercicio de autoconocimiento que va a proporcionarte cada vez más comprensión de ti y hasta ir más allá de lo esperado.

Detente a ver tus características

Una buena autoevaluación, como dije antes, es la que te posibilita comprender cómo eres, examinando tus propias características, positivas y negativas, de manera favorable a tu crecimiento.

Esta es una estrategia poderosa, que va a ayudarte a transformarte en la/el profesional que deseas ser.

Resulta tan eficiente, porque sitúa al profesional en contacto consigo misma. Lógicamente, a medida que te vas conociendo más profundamente, puedes tomar decisiones con mucha más competencia y aprovechar mejor tus habilidades y dones.

Conclusión

Esta es una gran iniciativa que solo puede brindarte beneficios, en función de la persona que te sientes más segura en las diversas áreas importantes de tu vida, ya sea profesional o personal.

Además, una persona motivada y segura, acaba contagiando al entorno de manera positiva. Las personas, que son positivas, es a ellas a quien debes recurrir siempre. Si tienes que anular amistades o personas que son tóxicas o negativas, debes desterrarla. Y algún día, te agradecerás el haberlo hecho con ética y diplomacia.

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