En nuestras actitudes que tomamos frente a la vida, se generan las consecuencias

En nuestras actitudes que tomamos frente a la vida, se generan las consecuencias

Hay personas que realmente toman actitudes positivas y otras inequívocas. Según cómo tomes cada situación, afectará tu presente, esto cambiará para mejor o tendrás una o varias consecuencias negativas.

Nuestra forma de actuar, son las que nos marcan nuestro destino, y es la que determinará nuestro estado de ánimo, como consecuencia de una respuesta correcta o no ante una situación determinada.

Hay personas que suelen hacer cosas que nos molestan, y por lo tanto, reaccionamos bien o mal. Y es así cómo le abrimos la puerta a la otra persona, para que continúe metiéndose en nuestras vidas, en vez de poner límites. Ya que sabrá cómo hacerte reaccionar cuando quiera que saltes.

Según el carácter

Cada persona, tiene rasgos diferentes en su carácter, lo cual se nos identificará como una persona inteligente y sabia al contestar, o reaccionar y ser una persona que salta a la primera devolviéndole el mismo calibre con el que se nos agrede sea persona o situación.

La actitud de cada individuo, es entonces la predisposición aprendida y no heredada como suele decirse, para responder de determinadas formas consistentes, ya sean a favor o no del objeto o persona, por ejemplo: ideologías, costumbres, prácticas, religiones y leyes.

Esta disposición psíquica, que surge de la valoración que se hace de lo externo, tiene como objetivo generar una disposición que represente los fundamentos internos ya sea biológicos y psicológicos, de la acción y reacción. Por lo que la decisión de tomar ciertas actitudes, es a partir de esa integración cognitiva, afectiva y biológica de cada individuo.

Ahora bien, quisiera nombrarte algunas actitudes que son para el análisis

  1. La actitud manipuladora: Hay mujeres y hombres que tienen actitudes manipuladora. Que comienzan convirtiendo a los demás en objetos o fuentes de placer, y es así como se vanaglorian siendo de esa forma. Estas personas, construyen o estructuran sus relaciones con el móvil de lograr que todo funcione de acuerdo a sus deseos o expectativas, y manejan estrategias para convencer al otro, de que está obrando bajo su propia voluntad. Lo cual les encanta ser así, pero que al final, quedan totalmente solos por no tener empatía, sabiduría y cariño para con el prójimo.
  2. El pesimista. Este tipo de actitud de la persona, se relaciona generalmente con un alto nivel de intolerancia o inflexibilidad, siendo no benevolentes. Comienza a valorar y a permitir transgresiones de las propias valoraciones. Y luego emite toda su negatividad por estar molestos con la vida que llevan en su presente a la persona que tiene a su lado.
  3. La actitud sumisa. En este tipo de personas, se postulan como objetos, permitiendo así que los demás sean los sujetos responsables y dueños de sus decisiones. Es un dependiente emocional. Funciona como mecanismo de defensa y supervivencia al permitirse «una seguridad a través del cuidado y la sensibilidad de los demás». Aunque en realidad, internamente, saben lo que desea, pero es tan cobarde y cómoda/o, que prefiere esa actitud que no conduce a nada.
  4. Una actitud positiva. Se considera como la más favorecedora de todas las demás; se caracteriza por la percepción o apreciación provechosa y hasta un reto para transformar las diferentes situaciones, independientemente así sean de dificultad. Y se permite que la persona se sienta estimulada para actuar de manera confiada.
  5. La actitud negativa. Esta actitud, consiste en una percepción o interpretación de desesperanza, derrota, desilusión o de subterfugios de realismo, pero es solo su creencia, esa creencia que ha adoptado para ver todo negro a su alrededor. Frecuentemente hacen un mundo de las situaciones de dificultad o problemáticas existentes y eluden o resta de significado a cualquier aspecto de optimismo. Generalmente, produce todo lo contrario a la actitud positiva: porque lo detienen o reprimen una acción positiva.
  6. Actitud agresiva.En esta actitud, se suele pasar en cuestión de segundos a la acción. Y figura un acto impulsivo que persigue la consecución del significado de justicia, ignorando el de los demás. Cuando en realidad, necesitan imperiosamente, ser centro de atención.
  7. La actitud pasiva. Este tipo de actitud, se caracteriza por la poca o nula acción, o sea, son ambiguas/os e cualquier situación, pensando que mientras no les afecte, va todo bien.
  8. Una actitud colaboradora. Esta actitud, posibilita o requiere un contacto frecuente con los demás. Tiene como objetivo, lograr ayudar que los demás logren sus propósitos. Dan todo de si, sin pedir nada a cambio.
  9. La actitud altruista. Las personas que manifiestan la actitud altruista, realizan acciones con objetivos que proporciones beneficios o provecho a otra persona. Incluso cuando pueda generar pérdidas o no tenga ningún beneficio para sí mismo.
  10. Actitud emocional. Este tipo de actitud, se observa de manera frecuente en personas que cimientan sus relaciones en calidad de su afecto y el de los demás. También, por el valor o la prioridad que se le da al área emocional, llevándolos así a vivir con más intensidad cada una de sus emociones.
  11. La actitud neutra. Se presentan con poca frecuencia, y se caracteriza por no estar contorneado por afectividad o racionalidades. O sea ni pesimistas y ni positivas, pues suelen ser objetivos con sus decisiones.
  12. Actitud racional/analítica. Las personas en uso del juicio o la lógica al momento de estimar o evaluar las situaciones observan todo y cada una de las cosas que se han presentado ante sus ojos. Con frecuencia este tipo de actitud, lleva a que se intenten ocultar o ignorar las emociones, bajo justificaciones racionales (cognitivas). Sin embargo, manejar positivamente las emociones, implica aprender a sentirlas y expresarlas.
  13. Con actitud de confianza. Generalmente, esta actitud permite percibir los estímulos de placer o de dolor como una intención pedagógica. La confianza se puede trabajar y mejorar.
  14. Una actitud flexible. Las personas con una actitud flexible, manifiestan la aceptación de las cualidades o criterios ajenos sin llegar a deshacerse de los propios. Esta actitud facilita la conciencia del principio de realidad; las personas reconocen que la vida puede tomar un curso muy diferente al que se planeaba y actúan a favor de sí mismos y de su exterior. Son adaptables en ciertas circunstancias.
  15. La actitud empática. Esta actitud de empatía, se caracteriza por personas que saben escuchar y facilitan el diálogo con otras personas, para su comprensión. Suelen ponerse en el sitio del otro para tratar de comprender.
  16. Actitud inflexible. Se caracteriza por un patrón rígido de conducta, amén de un pensamiento en donde se pretende que lo demás esté en sintonía con lo que se busca y se suele sufrir terriblemente cuando no es así.
  17. Actitud moralista/prejuiciosa. Se manifiesta por la preocupación del peso ético de las propias acciones y de los demás. Generalmente, la persona con una actitud moralista se dedica a vigilar las acciones de los demás para que no incurran a la falta de los principios o preceptos que él/ella maneja.
  18. La actitud nihilista. Son las personas que rechazan todos los principios morales o estructuras sociales, manteniendo así, la creencia de que la existencia misma y del todo, carece de sentido o propósito intrínseco.

Como habrás visto, las actitudes de las personas, van de bajo a alto calibre de exigencia. Eso si, pueden que ellos mismos lo practiquen o no, todo dependerá del dedo acusador. tu, ¿qué opinas?

Si te ha gustado este post, comenta y comparte o bien si deseas escribirme privadamente, puedes hacerlo en: contacto.conpersonalidad@gmail.com

Deja una respuesta