Cuando tienes ganas de llorar y no sabes por qué te pasa eso

Cuando tienes ganas de llorar y no sabes por qué te pasa eso

Ganas de llorar

Cuando eres joven, tienes mucha incertidumbre frente a la vida, entonces, te dan ganas de llorar y por momentos no sabes por qué te pasa eso. Y cuando ya estás en la adultez, a veces tenemos sentimientos encontrados, tienes ganas de llorar y tus lágrimas comienzan a rodear tus mejillas frente a cuando escuchas una canción o miras algo en televisión que te hizo recordar un momento.

¿A veces te sientes triste? ¿Te encuentras deprimida/o? ¿Tienes ganas de llorar y no sabes por qué? Son muchas las cosas o motivos que pueden sucedernos en nuestra vida diaria, y provocarnos un sentimiento de tristeza o hacer que nos encontremos apáticos y desganados durante un tiempo, pues a mi me ha pasado y a mucha gente le pasa todo el tiempo.

Pero cuando de repente y de forma constante, nos invaden unas ganas de llorar constantemente y sin un motivo concreto, puede ser que nos preguntemos ¿por qué lloro por todo? ¿qué me pasa? y ¿cuál es la causa de las ganas de llorar repentinas? Necesito una explicación, entonces haces preguntas a tu mejor amiga/o.

Para encontrar la respuesta a esta incógnita, es importante escucharnos a nosotras mismas para tratar de identificar ese hecho o situación que puede haberse provocado de esta inexplicable necesidad de llorar, pero también, es esencial prestar atención a otros síntomas que se manifiesten, ya que la tristeza sin razón aparente, es también un síntoma de la depresión.Y vaya, que yo la he vivido unos años atrás cuando cambié de país. Recuerdo que todo me afectaba.

Pensé que sería igual a cuando vivía en Argentina, pero no fue así. Todo era ilusión y de pronto me encuentro con realidades que no sabía solucionar y me daba bronca porque siempre fui una mujer de carácter, y en ese momento, no encontraba salidas hasta que me he calmado.

Estaba sensible, no sabía qué me sucedía en mi interior. Mis hijas pequeñas, mi marido y padre de nuestras hijas, trataba de calmarme, pero yo estaba ciega, sorda y muda. Solo lloraba en silencio.

Un día, estando en una escalinata con mi hija menor, pasó una persona mayor y me dijo: – «toma, esto es para que le des leche a tu hija»-. Ahí no pude más, me pregunté si tan mal me había visto ese hombre como para ofrecerme dinero para darle un vaso de leche a mi hija que estaba junto a mi.

Lloré amargamente, no entendía por qué en vez de sentarme a llorar de desesperación, no buscaba una solución inmediata. Pasaron siete meses hasta que por fin hice un click y me empecé a mover.

Recorrí con mi mente, mis pensamientos toda mi vida, mis luchas internas, mis tire y aflojes. Mi padre no estaba ahí para sostenerme, del que tanto me había aferrado siempre. De pronto en un país extraño junto a mi esposo e hijas y ¿qué hacía yo ahí sin hacer nada? El motivo era «el desarraigo» a las cosas que no soltaba, a lo que no quería soltar y dejar que viniera lo nuevo en mi vida y la de mi familia. ¿Te ha pasado alguna vez eso como a mi?

Sin motivo aparente

Ahora bien, ¿tienes ganas de llorar y no sabes por qué? Si piensas que tienes ganas de llorar sin motivo, debes saber que lo más probable, es que si haya un motivo.

Seguramente, no has logrado conectar con la razón del malestar emocional que te aqueja, o te parece que el motivo no tiene suficiente magnitud como para provocar tu llanto.

Sin embargo, eso son consideraciones y juicios que pueden no ser reales, porque esa es tu creencia.

Carga emocional

Si tienes ganas de llorar, es debido a una tensión emocional, es decir, tienes emociones muy intensas como me ha pasado a mi y que te he contado mi historia.

En este caso, el llanto actúa como regulador, rebajando la intensidad y tensión emocional. Al final, llorar es una forma de expresar la emoción que sentís en el momento, y la mejor manera de gestionar esas emociones, es detectándolas, aceptándolas y expresándolas. Si, no te guardes el lloro, porque el alma, necesita liberar esa angustia temporal que padeces.

Aunque muchas, las emociones puede producir esa tensión y malestar emocional, la que más se ha relacionado con tener ganas de llorar, es la tristeza, si si la tristeza sobre algo o sobre una persona que amamos.

Las ganas de llorar y tristeza

A pesar de que las lágrimas que vertís o vertías, tienen una función biológica y son necesarias para mantener bien hidratados los ojos. Es importante diferenciar este tipo de lágrimas de las que están asociadas a las emociones, como las que segregamos cuando nos sentimos tristes.

En este caso, las lágrimas son un mecanismo de defensa del organismo para liberar el estrés y ayudar a equilibrar las emociones.

Me siento triste y solo quiero llorar

Cuando nos sentimos tristes, nuestro cerebro actúa de una forma distinta. Se producen algunos cambios en nuestro cuerpo de las que muchas veces no somos conscientes: nos sentimos más cansadas, tenemos más apetito, queremos estar solos y lloramos.

¿Qué provoca la tristeza?

La tristeza, provoca que el cerebro acumule mucha tensión y para eliminar esa ansiedad, se vale de las lágrimas, un mecanismo a través del cual se consigue alivio en muchos casos.

Después de llorar hasta cansarnos, se segregan endorfinas, las cuales hacen que nos sintamos mejor y mucho más relajadas.

Es por ello que es recomendable llorar siempre que lo necesitemos, y no que nos reprimamos esta necesidad. Además, las lágrimas emocionales poseen algunas hormonas, como la leucina encefalina, que constituye un calmante natural que produce nuestro propio cuerpo.

Pero también, es posible llorar sin razón, es decir, no entender exactamente cuál es el origen de nuestro sufrimiento y, sin embargo, no poder controlar las lágrimas.

Ganas de llorar sin motivo: ¿tristeza o depresión?

A veces afirmamos:»Tengo ganas de llorar y no sé por qué» ¿te suena esta frase, no? Si últimamente sientes que tienes ganas de llorar de forma constante, puede ser que te preguntes ¿por qué lloro por todo? y ¿cuál es la causa de las ganas de llorar repentinas y constantes?

En primer lugar, es importante identificar si se trata de un episodio de tristeza temporal o de un trastorno psicológico, como la depresión. En muchas ocasiones, estos términos tienden a confundirse y aunque pueden tener puntos en común, son conceptos muy distintos, que conviene aclarar para encontrar las respuestas adecuadas.

Diferencia entre tristeza y depresión

  • La tristeza, es un estado emocional temporal y habitual en las personas, ya que se trata de una reacción psicológica ante un hecho que nos ha dañado, o ante una serie de circunstancias complicadas que nos parecen muy difíciles de superar. Cuando hay algo que nos hace sentir tristeza, es normal que aparezca el llanto y las ganas de llorar repentinas.
  • La depresión en cambio, no es algo pasajero, sino que se trata de una psicopatología, en la cual la persona padece un cuadro depresivo crónico y un malestar prolongado. Debido a diferentes causas, el paciente con depresión, presenta una serie de síntomas emocionales y físicos, entre los cuales se encuentra la tristeza, el llanto y las ganas de llorar sin motivo.
  • A diferencia de las personas tristes que no presentan cambios significativos en su dinámica de activación cerebral, los pacientes con depresión sí experimentan estos cambios, y se pueden observar en ellos unos niveles de serotonina más bajos. La serotonina es un neurotransmisor que ayuda a regular el estado de ánimo, entre muchas otras funciones corporales.
  • Las personas con depresión manifiestan una apatía que se prolonga durante semanas e incluso meses. Esta apatía se traslada a todos los ámbitos de la vida, y puede incapacitar a la persona para desarrollar sus actividades cotidianas habituales, como salir a la calle, estar con sus amigos, ir al trabajo, hacer compras, etc. A veces, se los confunde con un ataque de pánico, pero ese es otro tema que ya trataré en su momento.

Diferencia cualitativa

Sentir tristeza de forma prolongada puede acarrear una menor generación de serotonina y acabar derivando en el desarrollo de un cuadro depresivo.

No obstante, además de la diferencia cuantitativa entre la tristeza (temporal) y la depresión (prolongada y/o crónica), hay una diferencia cualitativa esencial que puede ayudarte a responder la pregunta de por qué tengo ganas de llorar y no sé por qué.

Conclusión

Y es que cuando nos sentimos tristes, es por algo en concreto o por un hecho que nos ha pasado y que conocemos, sin embargo, cuando se sufre de depresión, en muchas ocasiones, podemos llorar sin razón, ya que no se tiene la capacidad para identificar qué es lo que está provocando ese malestar prolongado en el tiempo.

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