Cuando estás en la edad de la madurez: ¿Vivir pensando en el pasado o vivir el presente?

Cuando estás en la edad de la madurez: ¿Vivir pensando en el pasado o vivir el presente?

Una definición

La definición de la palabra nostalgia dice en el diccionario: Es la tristeza de una persona que recuerda épocas o personas del pasado a las que se siente vinculada afectiva y emocionalmente. Aunque otras definiciones, se refieren a los hechos de épocas pasadas o la intención de revivir el pasado.

Y cuando estamos entrando en la madurez hacia la vejez, descubrimos que este sentimiento se acrecienta, agranda.

Evocar los buenos momentos, es natural en el ser humano. Pero, a no quedarse allí. Estacionarnos en la afirmación en el que «todo tiempo pasado fue mejor», puede hacernos más daño que bien emocionalmente hablando.

El pasado parte de nuestra historia

El pasado fue parte de nuestra historia, sin duda, y es probable que la gran mayoría de las personas, pueda rescatar momentos preciosos, significativos de la vida, con la estabilidad que da la memoria.

Es decir, a los recuerdos que guardamos, pero ya clasificados, con una etiqueta mental que dice: «Los mejores momentos», eso es un buen alimento para la vida, siempre y cuando no dejemos de vivir el presente para sustituirlo por el pasado, que jamás volverá.

Vivir en el pasado, y también recordar «los malos momentos vividos» no es bueno para nuestra salud mental.

Un cantor catalán

El cantante catalán, a quien todos conocemos, que es: Joan Manuel Serrat dijo: que celebraba sus 48 años de la primera canción que le hizo famoso con Penélope, porque no tenía mucho tiempo para esperar y no sabía si iba a llegar a los 50 años de este hecho tan bonito para celebrarlo.

Esto no habla, de adelantarse por si iba a trascender al otro plano, tampoco se trata de un mensaje oculto, se trata simplemente, de la actitud de una persona que a sus más de 75 años, sabe que hay que seguir creando grandes momentos y eso fue lo que aprendió y lo enseña con una sencilla lección, lo único que tenemos para vivir, es el PRESENTE y con mayúscula.

El aquí y ahora

Lo mejor de la vida, es el aquí y el ahora. Recientemente, se han hecho experimentos con personas que padecen ciertos tipos de demencia, incluso con la Enfermedad de Alzheimer, Arteriosclerosis, o la Enfermedad Senil, en donde se les hace escuchar su canción preferida y la gran sorpresa fue que muchas de esas personas que no hablaban y solo observaban, que no manifestaban ninguna emoción, lograron de esta manera, expresar alegría y hasta movían sus pies y tarareaban la pieza de la canción que escuchaban.

Una bendición

Revivir esos buenos momentos a través de los estímulos musicales, ha sido una bendición. Pero nosotros, no estamos enfrentando ninguna de estas enfermedades.

Una pequeña historia

A finales de 1985, principios de 1986, a mi abuelo materno, le decretaron que tenía arteriosclorosis pero estacionaria. Mi abuelo, se defendía en un principio ante la reciente enfermedad, pero ya luego «vivía en su mundo».

Yo por esa época era joven, era la nieta mayor y cada semana iba a visitarles con mi pequeña Van Mitsubishi y me quedaba un buen rato con mis abuelos o permanecia allí para quedarme a dormir.

Recuerdo que mi abuelo, era una persona seria, pero tenía buen humor. Entonces, en vez de mirar la televisión, que a veces se distraía.

Ponía música y lo invitaba a bailar. En un principio se negaba, pero luego de tanto que le insistía bailaba conmigo. Mi abuela que era mediosa, me gritaba que lo iba a hacer caer, pero no, al contrario, movía al menos un poco el cuerpo dentro de su enfermedad.

Entonces, a veces, le preguntaba cosas del pasado, porque del presente se acordaba del momento, pero no después de 5 minutos.

Por un lado, pensaba cuánto tiempo más lo tendría conmigo y por el otro me decía a mi misma, disfruta el momento, que son únicos y fueron así…y lo mismo con mi abuela, que le cogió una hemiplegía del lado del habla.

Y las horas que pasaba junto a ella, le hablaba y contaba cosas. Por momentos, parecía que tenía lucidez y por momentos creo que ni sabía quien era, solo me regalaba sus caricias en mi cara y yo a ella…trataba de no lagrimear…son cosas que quedan en la mente en «ese pasado que ya fue», pero tengo un presente de decir «qué bonito el tiempo que se nos permitió disfrutar juntos tanto a mi abuelo como a mi abuela a quienes tanto amé, amo y amaré siempre.

Tus padres, te necesitan

Por eso, cuando veo a muchos hijos en las que sus padres ya son mayores, y no les dan la importancia de estimularlos como ellos hacían con sus hijos de pequeños y que ahora son adultos. Y es una pena.

Lo mismo, ciertas residencias para mayores, donde no los tratan como cuando ellos lleguen a ser mayores y que les gustaría que les trataran bien.

La vejez, no es sinónimo de que no eres nadie

Y a veces, me pregunto: ¿A quién pagamos para que cuide a nuestros mayores por unas horas, mientras trabajamos? ¿Molestan tanto que los tengas en tu casa, porque tu como hija/o lo tratas como que es una cosa que está ahí, cuando ella o él te dieron un amor incondicional, protegieron, y jamás te han abandonado en ningún momento de tu vida? Sino, que se han hecho cargo con responsabilidad de ti y que estarían a tu lado constantemente para que no tuvieras carencias emocionales

Reflexión para los hijos

Porque los mayores, no es que no nos damos cuenta que aunque padezcamos ciertas dolencias y vivamos «en nuestro mundo de fantasía», como dicen algunos hijos, nuestra alma sabe perfectamente, lo que nos va a deparar en la vejez, antes de tener una enfermedad que nos haga olvidar el presente. Los mayores siempre pensamos en no ser carga para nadie, pero los hijos…¿piensan cuando ellos sean mayores cómo les gustaría que los traten? Y ahí lo dejo.

El presente nos da vida

El pasado, quizás nos da seguridad, pero el presente, nos da vida. Con el presente, creamos, construimos. Evocar el pasado está bien, pero no va a regresar.

Cierro este post diciendo, como dijo el actor, mago y dramaturgo: Alejandro Jodorowsky que dice: » usemos el pasado como trampolín, no como un sofá donde caes y no puedes levantarte en este presente»

Ahora, bien, dime ¿tienes miedo de vivir el presente? ¿prefieres quedarte en el pasado, aunque estés en este presente? ¿crees que serías carga para tus hijos? tu hijos, ¿actúan egoístamente y te tratan como una cosa?

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