Autoayuda

Comunicación ineficaz entre la familia

Conflictos ante la no comunicación

Muchos de los conflictos que se generan en el ámbito familiar, derivan de una comunicación ineficaz entre sus miembros o directamente, una falta de comunicación en sí.

No es fácil identificar nuestros errores de comunicación cuando los estamos cometiendo, y lo ideal sería poder observarnos a nosotros mismos cuando interactuamos con alguien y aprender de lo que vemos si nos grabásemos en  un vídeo, por ejemplo, pero como eso no siempre es viable les detallaré a continuación un listado de los errores de comunicación que solemos cometer en nuestro entorno familiar; con nuestra pareja, hijos o padres.

En relación con los pensamientos

Ante cualquier acto comunicativo intervienen en un primer nivel, nuestros pensamientos. No solo en el sentido de “pensar en lo que voy a decir” sino en el “cómo lo digo” y en el “por qué”. Si la manera en la que gestionamos lo que pensamos no es la adecuada, puede conducirnos a torcer lo que queremos decir, referidos:

  • Al resultado de la situación de comunicación: “voy a hablar con él aunque no va a servir de nada”  nos estamos anticipando a un resultado negativo que aún no hemos verificado.
  • A la intención“yo no debería ser quién pidiera perdón en este caso…”  esa palabra “debería” es negativo
  • O a la forma“se lo diré enfadado porque sino va a pensar que no es importante”  es un error del adivino.
La comunicación familiar1

La comunicación familiar

Todas estas frases son negativas, ponemos en nuestra mente y nos predisponemos a transmitir un mensaje negativo en vez de ser un mensaje positivo hacia la/las personas en cuestión.

Son éstos un conjunto de errores que se tienen a nivel cognitivo y de los que NADIE estamos exentos. Son lo que denominamos como pensamientos automáticos negativos, esa tendencia, no es constructiva y los ponemos en funcionamiento sin darnos cuenta de ello.

Si no los identificamos o no los “cambiamos” por otros más elaborados, puede ocurrir que las situaciones diarias de comunicación interpersonal se transformen fácilmente en conflictos o disputas innecesarias, pues la verdad es que estos pensamientos no están contrastados con la realidad y las conclusiones a las que llegamos tras tenerlos son precipitadas  porque provienen de lo que imaginamos o creemos a priori; por lo tanto, conducen a error.

Otros ejemplos de estos errores pueden ser:

1- Pensar que mi opinión es la única que vale; en relaciones donde los roles están jerarquizados :padres-hijos.

2- Pensar que la persona con quien discuto no lleva razón. Antes de que le demos la oportunidad de que se explique cometemos estos errores que no conducen a nada.

3- Pensar “en pasado”. El pasado no se puede cambiar por lo que es más funcional pensar en cómo puedo solucionar AHORA el conflicto que tengo delante y que se produjo en un momento al que no puedo volver. Hay que pensar en presente.

La comunicación familiar3

La comunicación familiar

En relación con las conductas

Nuestra conducta y actitud es la expresión visible de lo que pensamos. Cuando cometemos errores cognitivos como los que hemos visto, el comportamiento que mostramos a nuestro interlocutor puede repercutir en la comunicación entre ambos.

Controlar nuestra conducta y aprender a corregirla es importante para que la resolución de nuestros conflictos sea posible. Vamos a ver unos ejemplos prácticos de este tipo de errores para que puedas analizar y comprender el funcionamiento:

1 – Empleo frecuente de descalificaciones. Y no me refiero únicamente a propinar insultos en el fragor de una discusión, sino a lanzar continuos mensajes del tipo “eres un desastre”, “no se puede confiar en ti” o “siempre estás con mentiras”

Con ellos lo único que conseguimos es resquebrajar poco a poco los lazos de la confianza mutua que deben primar en cualquier relación familiar.

2. Repetir el mismo argumento como un disco rallado cuando discutimos con la otra persona. Esta técnica no asertiva no es recomendable ante las críticas no constructivas, no resulta eficaz en una discusión en la que la finalidad es llegar a un acuerdo con el que ambos nos sintamos conformes, pues lo que proyectas cuando utilizas esta estrategia, es inflexibilidad y terquedad y no es serio.

3. Entorpecer el diálogo fluido; mediante interrupciones, gritos, “salidas de tono”, sacar a colación problemas anteriores y que no están relacionados con el actual, ademanes agresivos, miradas de reproche. Eso solemos hacer cuando nos queremos defender o justificar algo.

4. No usar el móvil en la mesa. Cuando estamos almorzando no es conveniente que todo el grupo familiar tenga al lado de su plato el móvil. Esto evita que no haya diálogo familiar. DEBE ESTAR PROHIBIDO tenerlo al lado nuestro en ese momento.

5. No encender el televisor. Hay familias que a la hora del almuerzo o cena, están con el televisor prendido viendo noticias o programas favoritos de algún componente de la familia. DEBE ESTAR PROHIBIDO a la hora de la comida y de esta forma estaremos fomentando el diálogo familiar

Es fundamental tener en cuenta estos cinco puntos todo el grupo familiar. El diálogo debe prevalecer siempre.

La comunicación familiar2

La comunicación familiar

Comunicación en relación con los hábitos

En la convivencia sobre todo familiar se establecen rutinas y hábitos entre sus miembros que pueden dificultar una comunicación efectiva.

Hoy día el tiempo que estamos en casa es limitado, por el trabajo, colegio, obligaciones y son escasas las posibilidades de poder sentarnos a hablar tranquilamente con nuestra familia sobre cómo les ha ido el día, si tienen alguna preocupación o problema.

Y no solo me refiero a las rutinas horarias como la comida, actividades en familia, ver la televisión todos juntos, etc sino a las dinámicas comunicativas que vamos adquiriendo con el paso del tiempo y que pueden provocar un deterioro de nuestras relaciones familiares. Por poner unos ejemplos:

1. Callarnos cuando algo nos molesta. En el ámbito de la convivencia familiar muchas veces se crea una especie de ley del silencio ante lo que nos molesta de los demás.

Esperando que así se evite el conflicto. Esta “costumbre” puede generar que se “enquisten” los problemas sin resolver, y vayamos acumulando ira y frustración hasta que un día estallamos como una bomba de relojería.

No tenemos que llegar a este momento. Debemos hablar, comunicarnos.

2. Obviar las normas de cortesía. En un entorno de confianza plena como es la familia no siempre cuidamos las normas básicas de cortesía como: por favor, gracias, lo siento, buenos días, buenas noches.

Y el hecho de no emplearlas no tiene por qué conducir al conflicto, en cambio adquirir el hábito de su uso e inculcarlo a nuestros hijos, con seguridad proporcionará un ambiente más agradable en casa.

3. Tratar los problemas cuando estamos alterados aún. Si acostumbramos a intentar resolver las disputas familiares durante el punto álgido del enfado, es muy posible que cometamos muchos de los errores que hemos descrito en este post. Ya que los estados emocionales intensos como la IRA impiden razonar con lucidez y calma.

La comunicación familiar4

La comunicación familiar

Conclusión

Como ves, no son pocos los errores de comunicación que cometemos en nuestra vida familiar, pero ¿cómo evitarlos?

Nota: Si tienes dudas con este tema y quieres hacer una consulta, puedes ir al Foro y allí participar haciendo tu pregunta o contestando algunos de los temas que se analizan

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