Cómo mediar y solucionar una discusión familiar. He aquí la respuesta

Cómo mediar y solucionar una discusión familiar. He aquí la respuesta

Ninguna familia está exenta de contrariedades

Es muy natural que en el núcleo familiar surjan problemas, la relación con la familia no está exenta de contrariedades, y esto es algo que debes aceptar, la discusión familiar no se puede tomar a la ligera.

Lo importante, es encontrar la forma de lidiar con todo lo que ocurra y solucionar cualquier imprevisto que tenga lugar con tus familiares más allegados.

Una relación ideal familiar, se crea cuando se resuelven los problemas que van ocurriendo y se van solucionando en el momento, así se fortalecen los lazos y se estrechan los vínculos.

Tips a seguir

La familia hay que verla como un ser vivo que crece, aprende, evoluciona e incluso a veces se estanca. Existen muchas situaciones conflictivas que pueden atravesar las familias a lo largo de la vida, pero el paso de las diferentes etapas vitales como: la comunicación con los hijos, con la pareja, padres y hermanos, el trabajo, las tareas de casa…

Los problemas son muchos y diferentes. Y negar la realidadno te acercará a ninguna solución. El conflicto es inevitable en el ser humano, y cuando se produce, se ponen en marcha mecanismos psicológicos y fisiológicos que pueden convertir el problema en una tónica.

Lo que debes hacer es ver el conflicto como una oportunidad de cambio, no como una lucha sin sentido. ¿De qué te sirve estar un mes, tres meses o años sin hablarte con las personas que te quieren y te alejes porque consideraste que no estaba bien lo que ha dicho o hecho contigo o si afectó a un ser como tu pareja o hijos, entonces no hablaremos nunca más?

Aquí se trata de hablar, no de callar o pegar portazo y si te he visto ni me acuerdo.

Cortar lazos, no es la solución

Cortar lazos familiares, es cortar tu propia vida. Porque naciste en un entorno familiar. Y tu familia de raíz se conforma de padres, hijos, abuelos, tíos, primos, etc.

¿Cuántas veces en fiestas familiares, has visto que siendo parientes allegados y cercanos, han estado todos juntos como familia? ¿No crees que se extraña esas personas que no están en una mesa compartiendo una comida por ejemplo?

¿Es justo descargarse por conflictos no resueltos?

Entiendo que dirás, ella o él se lo buscaron por ser malas personas. ¿Son realmente malas personas? ¿o es que tienen conflictos no resueltos y eso hace que se descarguen todo lo que tienen dentro de uno mismo hacia un padre, madre, hermanos, tíos o primos, cuñadas/os y suegras/os? 

Ante un primer conflicto, se habla, se escucha, no se descargan enojos internos. No se debe hablar por detrás, porque a ti no te gustaría que lo hicieran contigo ni con la o las personas que quieres. Se puede no aceptar ciertas respuestas del otro, pero sin llegar a cortar las relaciones familiares.

Se debe ser imparcial, aunque se te recrimine

También existe el que si tu no te hablas con tu suegra o cuñada, por ejemplo, el otro no puede hablar con esa persona. Error, el conflicto lo tienes tu, no tu pareja. Se debe ser neutro en ese caso y no apoyar, aunque la otra persona te lo recrimine y enoje.

Si te ves reflejada/o en esto que he descripto, ¡bienvenida/o a la realidad! Que lo quieras aceptar o no, eres libre de hacerlo. Pero esto pasa a una gran mayoría de familias. Y es así, como se pierde la unión familiar que no quiere crecer.

Primer paso

Un primer paso para solventar conflictos es ser un observador neutral. Debes mirar lo sucedido desde una postura objetiva, dejando tu postura y tu enfado de lado.

No se trata de juzgar ni echar la culpa a nadie, hay que ver lo experimentado, desde otro prisma para conseguir percibir el verdadero problema.

Por ejemplo: puedes decir que “has notado que en el último mes, has dicho que no a ningún plan que te han propuesto”; esto no es una crítica, estarías constatando un hecho objetivo, sin dar tu opinión.

Cuando ya has conseguido expresar en voz alta y de forma neutral lo que necesitabas decir, ahora es el momento de ser capaz de decir lo que sientes.

En este punto, no se trata de actuar como si fueras una víctima, dí lo que sientes de forma honesta y no intentes dar pena. Esta estrategia te funcionará si eres sincero, pero sin caer en la manipulación sentimental.

Siguiendo con el ejemplo anterior, podrías decir que sientes que no te tienen en cuenta para decidir realizar algún plan. Piensa seriamente antes de hablar para conseguir que tu pareja, tus hijos o cualquier otro miembro de la familia reaccione de una forma positiva y predispuesta a la conversación.

La conversación

El siguiente paso importante es la conversación. Muchas veces irá acompañado de una petición para hablar en serio del problema.

En este momento, recuerda no pedir ni ordenar nada sobre el tema, solo debes hacer lo posible para conseguir tener una charla del asunto en cuestión.

Cuando expreses tu intención de hablar, sería conveniente que recalcaras lo beneficioso que será para ambos. Si tu interlocutor lo percibe como algo positivo, seguro que estará con ganas de hablar del conflicto.

Discusiones familiares entre esposos por la cuñada

Una vez se ha conseguido llegar a la conversación para solucionar el problema, debes mostrarte muy abierto a escuchar a la otra persona.

En esa charla, debes ser capaz de identificar las razones que han desembocado en el conflicto, pedir perdón si es el caso y finalmente concretar e implementar las soluciones necesarias para acabar con el problema en cuestión. Todo con el objetivo de que esto no vuelva a ocurrir en el futuro.

“Cada familia, es un mundo” dice el refrán. No importa cuán grandes, pequeñas, ortodoxas o una familia tipo, pueda tener discusiones y controversias.

Si estas discusiones son las que envuelven sólo a dos miembros de la familia o incluyen el clan entero, es importante resolver los argumentos de la familia de una manera que satisfaga a todos o, por lo menos, hacer que todos se sientan que fueron tratados con justicia y con amor.

Análisis de cómo mediar

Estos son algunos consejos para mediar una discusión familiar, que vamos a analizar:

Elegir un lugar neutral.

Haga su mediación o reunión familiar en un lugar o una habitación que tenga el mismo valor para todos los miembros la familia, y pueda ser considerado terreno neutral. Espacios como la sala de estar o el comedor, son buenos porque pertenecen todos y, al ser más grandes, puedan sentarse cómodamente y tener más lugar.

Evite las habitaciones más pequeñas como el dormitorio de alguien, donde las partes mediadoras se sentirán incómodas, y la persona que vive en esa habitación se sentirá invadido si quiere mediar las discusión familiar en un espacio no neutral.

Dejar que cada uno hable. 

Es importante que a todos los involucrados en el argumento se les permita exponer su caso y expresar su opinión en lo que respecta al tema en cuestión.

Permitir que una persona domine la conversación o la mediación sólo hará que los demás miembros de la familia sientan resentimiento por esa persona y considerarán que sus opiniones no son escuchadas.

Si le ayudará al que medie tener un objeto o una señal que indique de quién es el turno de hablar, y establecer una norma al principio de la mediación que sólo la persona en posesión de ese objeto puede hablar.

Hacer que el objeto sea neutro, como un almohadón o una cuchara de cocina y asegurarse de que se pasa constantemente. Ojo, esto del objeto, no es que sea infantil. Es hacer que mediante un objeto, nos escuchemos al hablar y no hablar todos juntos.

Valorar las opiniones de todos. 

Es probable que todo el mundo tenga una opinión sobre la cuestión o se haya visto afectada por ella, aun cuando no sea directamente una de las partes a discutir.

Conviene sentarse en círculo o en el suelo para indicar que todos en la familia tienen sentimientos que valen lo mismo y dar a cada miembro de la familia, no importa cuán joven, la oportunidad de hablar en caso de necesitar hacerlo.

Hablar con respeto. 

Puede que sea fácil levantar la voz alta o confrontar con el miembro de la familia con quien se está discutiendo porque, bueno, ellos son familia! Pero recuerde que después que la discusión haya terminado todavía será su familia, y eso es lo que importa. Asegúrese de que todos hablen con tranquilidad, en forma civilizada y mostrando respeto a todos los demás quienes participan en la mediación, lo que ayudará a evitar un ataque de ira y herir sentimientos mas allá de lo que ya está hecho.

Podría ayudar tener una señal como una tarjeta roja que el mediador puede tener para indicar que se alzan voces y las cosas se están yendo de las manos, lo que puede ser una señal para todos de parar y tomar un respiro antes de continuar. Entendemos que es difícil contenerse cuando uno cree tener razón. Pero deben preguntarse ¿por qué se ha llegado hasta ese punto? Si algo molesta o molestaba, ¿por qué no hablarlo?

Despedirse en buenos términos. 

El orgullo está en juego, los egoísmos también. Las discusiones familiares no siempre se resuelven de forma rápida y las mediaciones no siempre significan que todo el mundo está totalmente satisfecho. Permanecer y hablar las cosas durante el tiempo que sea necesario para garantizar que todos los involucrados sientan que sus problemas se han abordado, y que el problema ha sido resuelto o que, al menos, va a ser tratado es algo que les preocupa enormemente.

Incluso si se trata de una cuestión que no se puede solucionar de un día para otro, nadie debe alejarse de una mediación enojado o con la sensación de que su tiempo se desperdició. Tómese todo el tiempo que necesite para estar seguro de que todo el mundo se va en buenos términos y que la mediación se ha realizado correctamente.

Olvidarlo

Hay familiares que no olvidan fácilmente. Y eso de te perdono pero no olvido, es que no perdonan de corazón aunque digan lo contrario. Son una familiaSeguramente se alteren unos con otros de vez en cuando. Pero al final del día, todavía seguirán siendo familia.

Así que si se han hablado las cosas, las disculpas se han hecho o se han tomado medidas para corregir lo que estaba mal, déjalo ir. Mantener rencores y resentimientos, sólo los separara y hará que la siguiente discusión sea aún peor. Como mediador, evalúe si siente que las partes en discusión son genuinos en el perdón de los demás y si la situación se ha resuelto. Si no es así, mantenga a la misma hasta que se haga.

Consejos

  • Si estás en medio de una discusión familiar intenta no tomar parte y ayuda a acercar posiciones.
  • No es recomendable tener discusiones familiares en momentos, celebraciones especiales, todo se recrudece.
  • No te pongas al lado de nadie, aunque el otro no lo entienda.
  • Aunque se te recrimine por “no defender”, deberás dejar claro que es su conflicto y no el tuyo, aunque indirecta o directamente “te afecte”
  • No contestes en caliente, deja enfriar el tema y luego si siéntate a hablar o mediar en caso que sea una persona cercana a ti.

Ahora te pregunto: ¿Has pasado por discusiones familiares? ¿Han podido solucionarlo civilizadamente? ¿si, no y por qué si o no?

Si necesitas que se aclare un tema en particular, escribe a: contacto.conpersonalidadbyvivianagdm@gmail.com

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