Cartas terapéuticas para mejorar mis relaciones familiares

Cartas terapéuticas para mejorar mis relaciones familiares

Esta acción de escribir cartas terapéuticas para mejorar mis relaciones familiares, fue un tema difícil. Tanto fue así, que en un principio lo postergaba cada vez que abría mi cuaderno (libreta). Por un lado quería sanar y por el otro, ponía excusas, a tal punto que pasaban los días, pero un día tomé coraje y me senté en la mesa del comedor, puse un sahumerio de lavanda, me preparé un café y comencé a escribir. Tenía la responsabilidad de que si quería sanar mis relaciones familiares, debía tomar el toro por las astas, aún cuando me doliera.

Empezando a escribir

Ahora, te pregunto: ¿Conoces la técnica de escritura terapéutica de la carta? ¿Le has escrito alguna vez una carta a tu madre, padre, hermanos, abuelos, tios, primos, etc.? La terapia narrativa nos ayuda a gestionar nuestras emociones y a mejorar las relaciones con la familia y las demás personas.

Las relaciones familiares, nos condicionan y limitan en muchos aspectos de nuestra vida. Muchas de las creencias limitantes que arrastramos, vienen de nuestras heridas emocionales en la infancia, de nuestros vínculos o falta de ellos, con la familia y nos afecta a la hora de relacionarnos con nosotras mismas y nuestro entorno.

¿Cómo recuerdas en tu infancia la relación con tu madre, padre, hermanos? ¿Cómo es el vínculo que tienes actualmente con ellos? ¿Sientes amor o rencor hacia algunas actitudes y acciones que tuvieron contigo?

Cartas para sanar relaciones familiares

En este post, tienes 3 ejercicios de escritura terapéutica para profundizar en los sentimientos y emociones que viviste en tu infancia y adolescencia, respecto a la relación que tenías con tu madre, padre, hermanos, en esas etapas.

Estas actividades te van ayudar a perdonar todo lo que llevabas dentro, y que sigue haciéndote daño en la vida adulta (lo que te condiciona en la forma que tienes de relacionarte contigo y con los demás, afectándote en la confianza, autoestima y toma de decisiones) y a sanar la relación con tu familia de raíz es lo mejor que te puede pasar.

Cuando escribimos a mano, nos convertimos en observadoras de nuestros pensamientos. Tomamos distancia que nos permite ver esas creencias de otra manera, con otra perspectiva.

Con la terapia narrativa para mejorar las relaciones familiares, se consigue reestructurar los pensamientos y nos ayuda a tomar mejores decisiones en nuestro día a día.

Con la terapia de escritura terapéutica, mejoramos nuestras relaciones familiares y personales. Aprendemos a ver los problemas desde otro punto de vista, más objetivo y nos ayuda a conocernos realmente. Así, mejora la gestión de nuestras emociones y vivimos una vida más serena, acorde con nuestros valores y filosofía de vida.

Recomendaciones para los ejercicios de escritura terapéutica para sanar la herida con mi familia de raíz

Para experimentar todos los beneficios de la terapia narrativa para mejorar relaciones familiares ( en especial el vínculo con tu madre, padre y hermanos) ten en cuenta estos pasos.

  • Elige un lugar sin ruidos y tranquilo de la casa o en el exterior en plena naturaleza.
  • Escoge un cuaderno y bolígrafo para ese fin, una libreta para los ejercicios que vayas a realizar de escritura terapéutica o creativa.
  • Déjate llevar, no te preocupes del resultado aquí lo importante es el proceso ( como todo en la vida en realidad). No es un escrito formal para entregar a alguien, es solamente para ti, sé sincera y suelta todo lo que hayas ido acumulando durante tantos años.
  • Ten en cuenta que cuando comenzamos algún ejercicio de escritura terapéutica (depende del tema que estés trabajando) pueden surgir todo tipo de emociones. Algunas serán agradables, pero también las hay desagradables. No reprimas ninguna de ellas, todas son necesarias. Escribe todo lo que te venga a la mente y expresa lo que sientas en ese momento. No maquilles nada.
  • Si en alguna actividad de escritura sientes un bloqueo, ten paciencia y tómate tu tiempo. Cuando existe una situación muy dolorosa, es normal que la mente se resista a que recuerdes aquello y nos intenta proteger del dolor. Si te ocurre eso, practica varios días seguidos con el mismo tema, te podrá ayudar a deshacer ese bloqueo y a perdonar lo que necesites de aquel momento que viviste.

3 tips de escritura terapéutica, para mejorar la relación familiar

1) Entrevista a mi madre y padre, conociendo mi infancia

¿Le has hecho alguna vez una entrevista a tu madre y padre? ¿La conoces en profundidad? Tómate un día un cafecito o té con ella y él tranquilamente, y prepara una lista de preguntas que siempre has querido hacerle. Si no los tienes como yo, imagina qué te responderían. Eso si, siempre deja que tu alma hable y no tu mente. Aquí tienes unos ejemplos por si te sirven y ayudan a realizar este ejercicio de escritura terapéutica o puedes elaborar tu propia lista con preguntas de todo tipo que tu desees preguntar.

La actividad de la entrevista a tu madre y a tu padre, te ayudarán a conocer mejor tu infancia, tu pasado, tus miedos e inseguridades, tus habilidades y fortalezas.

¿Te animas?

  • ¿Cómo era tu relación con tu madre? ¿Y con tu padre?
  • ¿Qué recuerdos tienes de tu infancia? ¿Y adolescencia?
  • ¿Qué te hubiese gustado hacer que no hiciste?
  • Para mamá: ¿Cómo fue el día que nací? ¿Cómo fue el parto? ¿Y los primeros meses de ser mamá?
  • ¿Qué cualidades tenía de pequeña? ¿Qué miedos observabas en mí?
  • ¿Cómo era tu relación con las amigas y amigos de infancia y adolescencia?
  • ¿Cuándo y cómo conociste a papá?¿Cuándo y cómo conociste a mamá?
  • ¿Qué sentiste como mamá al quedarte en casa cuidando de tus hijos? Y si trabajas, ¿Qué pasaba por tu cabeza?
  • Tu: ¿A quién admirabas de pequeña? ¿Y ahora?
  • ¿Hay algún acontecimiento importante en tu vida que te cambió para siempre?
  • ¿Cuáles eran tus miedos de pequeña? ¿Y ahora?
  • ¿Cómo te gustaría que fuera tu funeral? Si no tienes a tus padres, ¿Cómo fue el funeral de ambos?
  • ¿Cómo sería un día perfecto para ti?
  • Cuando tenías la edad de tu madre cuando tuvo a tus hermanos ¿Cómo era tu vida cuando tuviste a tus hijos?
  • ¿Qué consejo le darías a tu yo de 20 años? ¿Y al de 40-50-60-70?
  • ¿Qué cosas te faltaron por conocer de tu padre?
  • ¿Tenías una relación fluida con tu padre? ¿y con tu madre?
  • ¿Qué fue lo que más necesitaste de ellos?

2) Escribo la biografía de mi madre y de mi padre

¿Has escrito alguna vez la biografía de tu madre y tu padre? Si te faltan datos para elaborar este ejercicio de escritura terapéutica, pregúntale todo lo que quieras saber. También puedes preguntar a tus tías, primos, hermanos… Cuando tengas suficiente información escribe siguiendo estas pautas esenciales:

  • Escribe la biografía en primera persona (como si tú fueras ella o él).
  • Habla de los acontecimientos importantes de la vida a nivel personal, amoroso… Escribe sobre el trabajo, hobbies, cuando tuvieron el primer hijo/a y todos los momentos que te haya contado o sepas de antemano.

A la hora de ponerte a escribir sobre la vida de tu madre y tu padre (o simplemente pensar en realizar este ejercicio de escritura terapéutica ). ¿Te aparece algún bloqueo? ¿Qué obstáculo encuentras a priori?

Cuando realices esta actividad reflexiona sobre qué has sentido al escribir sobre ella/él, qué sensaciones y sentimientos te han producido. ¿Te imaginas compartiendo este ejercicio con tu madre y tu padre? ¿Cómo escribiría tu madre y tu padre sus propias biografía?

3) Carta a mi madre y a mi padre: cuando llega el perdón

Escribe sin filtros ninguno sobre tus padres. Recuerda que los ejercicios de escritura terapéutica, son solamente para ti. No es una carta que tengas que leer o entregar a tu madre o padre (aunque si te apetece compartir el ejercicio con tu madre o padre, puedes hacerlo, pero no es el fin de esta actividad de narrativa terapéutica).

Redactar una carta, es una manera de sacar ideas y sentimientos, mejorar la expresión y estado emocional, el autoconocimiento y la confianza.

Cuando escribimos y nos enfrentamos a un folio en blanco, no importan las reglas gramaticales ni la estructura o belleza del texto. Lo más importante, es que seas sincera contigo misma, que escribas lo que vaya surgiendo en tu mente sin juzgar ni censurar nada.

La escritura terapéutica, nos ayuda a sanar relaciones con nuestros familiares y con las demás personas, nos hace reflexionar sobre las cosas que callamos, y que nos aumentan el tráfico de pensamientos desagradables ( entre otros muchos beneficios que experimentarás con la práctica).

Superar los conflictos familiares sin resolver a través de la técnica narrativa de la carta, es necesario para avanzar y dejar atrás algunas creencias limitantes, que vamos arrastrando de nuestra infancia o adolescencia.

Sacar a la luz lo que sientes por tu madre y tu padre, ayuda a descubrir lo que hay tras ciertas emociones (en algunas situaciones concretas). Tras un enfado crónico con tu madre o padre, puede esconderse un episodio de tu infancia no resuelto. La escritura terapéutica, nos ayuda a perdonar y a sanar heridas emocionales.

Reflexiones para mejorar la relación familiar

Algunas preguntas que te pueden ayudar a perdonar y a mejorar la relación actual escribiéndole una carta a tu madre y a tu padre.

  • ¿Qué sientes por tu madre y por tu padre?
  • Si por ejemplo te sientes enfadada cuéntale en la carta por qué lo estás, suelta todo lo que necesites.
  • Si sientes tristeza por algo del pasado díselo, qué es lo que te hizo sentir triste o te hizo daño.
  • Cuéntale en esa carta los miedos que tuviste y tienes, los temores que tenías en tu infancia o adolescencia.
  • Pídele perdón por las cosas que le dijiste o hiciste (todas las personas cometemos errores, y aunque te sientas enfadada con tu madre o tu padre, por alguna situación recuerda que lo hizo lo mejor que pudo y que usó las herramientas que ella/él tenía en ese momento, y tú también perdona el daño que hiciste con tus palabras o actos).
  • ¿Qué tienes que agradecer a tu madre y a tu padre? Agradece todo lo que han hecho por ti, lo que aprecias de ella/él, sus cualidades y lo que te ha hecho feliz.

Y en lo que respecta a los hermanos, también es necesario hacerles preguntas, contarle que significa él/ella en vuestras vidas. Lo que necesitan, lo que se perdió en el tiempo, las discusiones, el desacuerdo, el daño que se hicieron mutuamente, los buenos y malos momentos que compartieron juntos, vuestra infancia y adolescencia, amén de la adultez.

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